A siete días de que Colombia elija a su próximo presidente, la Defensoría del Pueblo encendió una nueva alerta sobre el ambiente político que rodea la recta final de la campaña. Según el tercer informe de seguimiento al Compromiso por un proceso electoral libre y en paz, el debate público atraviesa uno de sus momentos más tensos, marcado por la confrontación, la desinformación y los ataques entre sectores políticos.
Un balance crítico: solo el 23,3 % de cumplimiento
El balance presentado por la entidad refleja un panorama preocupante. Tras analizar discursos, publicaciones en redes sociales, declaraciones y noticias relacionadas con las dos campañas presidenciales, la Defensoría encontró que el nivel general de cumplimiento de los principios acordados para garantizar una contienda democrática apenas alcanzó el 23,3 %, una cifra que ubica el proceso en un nivel considerado crítico.
La revisión comprendió el periodo entre el 31 de mayo y el 7 de junio. Durante esos días fueron identificados 1.369 registros y, tras un proceso de depuración, se consolidaron 45 hechos relevantes para la evaluación. Los resultados muestran una diferencia significativa entre las campañas: mientras la candidatura que firmó el compromiso alcanzó un cumplimiento del 50 %, la que aún no lo ha suscrito registró apenas un 8,6 % de alineación.
Desinformación y estigmatización: los puntos más débiles
Uno de los aspectos más críticos corresponde al compromiso de promover un lenguaje constructivo y eliminar la estigmatización. Ese punto obtuvo apenas un 16,7 % de cumplimiento. El análisis evidencia la persistencia de descalificaciones y narrativas que transforman al adversario político en un enemigo, alimentando aún más la polarización que ha caracterizado esta campaña.
La situación resulta todavía más preocupante en materia de información veraz. El informe señala que el compromiso relacionado con la difusión de contenidos verificables obtuvo un cumplimiento de 0 %. De acuerdo con la Defensoría, durante el periodo evaluado persistieron mensajes falsos, engañosos o carentes de suficiente verificación provenientes de ambas campañas, una tendencia que amenaza con profundizar la desconfianza ciudadana en vísperas de las elecciones.
El diálogo como excepción positiva
El único aspecto que mostró resultados positivos fue el relacionado con el diálogo como compromiso democrático. Allí se registró un nivel de cumplimiento del 78,6 %, impulsado principalmente por invitaciones públicas a debatir. Sin embargo, la entidad advirtió que esos llamados no siempre se tradujeron en espacios efectivos de deliberación respetuosa y que, en algunos casos, estuvieron acompañados por expresiones desafiantes o estigmatizantes.
Llamado urgente a las candidaturas
Frente a este panorama, la Defensoría hizo un llamado urgente a las candidaturas presidenciales para que asuman una actitud de mayor responsabilidad democrática durante la última semana de campaña. La entidad pidió abandonar la estigmatización, rechazar la desinformación, proteger la vida y reconocer la legitimidad de quienes piensan diferente.
La confrontación, la desinformación y la estigmatización siguen deteriorando el debate democrático. Las diferencias políticas deben tramitarse a través del diálogo y las instituciones, recordando que el respeto por los resultados electorales será determinante para preservar la confianza ciudadana y garantizar una transición pacífica.
El monitoreo hace parte del Compromiso por un proceso electoral libre y en paz en Colombia, una iniciativa respaldada por organismos nacionales e internacionales que busca proteger la calidad del debate democrático. A una semana de las urnas, el mensaje de la Defensoría es claro: bajar el tono de la confrontación y fortalecer las garantías democráticas será clave para evitar que la polarización termine trasladándose a las calles después de conocidos los resultados.