El sector exportador y logístico de Colombia enfrenta un panorama complejo ante la llegada del fenómeno de El Niño en 2026, cerca de tres meses antes de lo previsto. De acuerdo con los recientes reportes, existe un 96 por ciento de probabilidad de continuidad de estas condiciones climáticas críticas durante el trimestre noviembre-diciembre-enero, con un 63 por ciento de probabilidad de que alcance una intensidad muy fuerte.
Un impacto directo en las principales exportaciones
Un análisis de la Asociación Nacional de Comercio Exterior (Analdex) señala que el impacto climático afectaría directamente a 8 de las 10 principales líneas de exportación no minero-energéticas del país. Entre los productos más vulnerables se encuentran insignias como el café, el banano, las flores, el aguacate Hass, el aceite de palma y el azúcar.
Dependencia crítica del agua de lluvia
El 72 por ciento de la agricultura colombiana depende estrictamente del agua de lluvia, lo que agrava la vulnerabilidad del sector ante fenómenos climáticos extremos. La falta de sistemas de riego y la concentración de cultivos en regiones con alta sensibilidad hídrica hacen que el impacto sea aún más severo.
Estamos ante un escenario que pone en riesgo la competitividad de nuestras exportaciones agropecuarias. Es urgente que el Gobierno y el sector privado articulen medidas de mitigación y adaptación.