Un escenario inédito de confrontación simultánea
La FIP señala que las actuales disputas armadas en Colombia ocurren en 14 zonas activas de combate que se extienden simultáneamente por el territorio nacional. A diferencia de episodios anteriores donde los enfrentamientos se daban de forma localizada o en momentos distintos, hoy múltiples focos están activos al mismo tiempo, aumentando el impacto en la seguridad y en la población civil.
Impactos humanitarios que afectan a las comunidades
Estos conflictos dejan a las comunidades en el centro del enfrentamiento, generando desplazamientos forzados, confinamientos, secuestros, desapariciones y amenazas constantes. Organismos humanitarios como la Defensoría del Pueblo, el CICR y agencias internacionales enfrentan crecientes demandas para atender las necesidades de la población, especialmente mujeres y niños que enfrentan riesgos diferenciados.
Retos operativos para la Fuerza Pública y el Estado
La multiplicidad de escenarios activos presenta grandes dificultades para la Fuerza Pública, en un contexto donde no existen orientaciones claras para intervenir en conflictos entre grupos armados. La planeación debe ser minuciosa para evitar exponer a las comunidades o generar percepciones de parcialidad. Además, la complejidad aumenta por la presencia de grupos sin uniformes, uso de drones y redes de apoyo e inteligencia.
Estos enfrentamientos también evidencian vacíos institucionales, ya que el miedo limita la interacción entre ciudadanos y autoridades, y en muchos territorios se observa ausencia de instituciones que garanticen el acceso a la justicia.
“La falta de una orientación clara para intervenir en los conflictos entre grupos armados dificulta la operación estatal y agrava la vulnerabilidad de las poblaciones afectadas”, advierte Gerson Arias, investigador de la Fundación de Ideas para la Paz.