Un operativo sin precedentes: la vuelta de la competencia electoral
Los socios del Real Madrid ratificaron este domingo la reelección de Florentino Pérez como presidente de la entidad deportiva, cargo que ocupará de forma continuada hasta el año 2030. Tras el adelanto electoral anunciado el pasado 12 de mayo, la jornada de votaciones concluyó con la victoria del actual mandatario sobre el empresario alicantino Enrique Riquelme. El proceso electoral destaca por haber quebrado una secuencia de 22 años en los que Pérez no había afrontado ningún rival en las urnas, consolidando la estructura institucional de la junta directiva vigente frente a una propuesta de oposición formalizada en las últimas semanas.
Los requisitos financieros y la irrupción de la oposición
Enrique Riquelme, fundador y presidente ejecutivo de la firma Cox, especializada en energías renovables y gestión de recursos hídricos, formalizó el registro de su opción presidencial el pasado 23 de mayo, coincidiendo con el límite del plazo estatutario. Para obtener el derecho a participar en la contienda, el aspirante debió consignar un preaval financiero por valor de 193,7 millones de euros articulado a través de la firma bancaria Andbank y respaldado por su patrimonio corporativo personal.
La validación de esta lista marcó el retorno de la competencia electoral al seno del club madrileño, un escenario que no se registraba desde los comicios celebrados en el año 2004, cuando Pérez superó a Lorenzo Sanz y Arturo Baldasano con el 91,64 % de los apoyos emitidos. Posteriormente, las convocatorias correspondientes a los periodos de 2009, 2013, 2017, 2021 y 2025 se habían resuelto de forma directa a favor de la directiva en funciones ante la ausencia de candidaturas alternativas que cumplieran las exigencias normativas de la institución.
Contraste de proyectos societarios e infraestructura
La campaña electoral se centró en debates vinculados al modelo de propiedad y la gestión de infraestructuras de la entidad blanca. Florentino Pérez defendió ante la masa social la viabilidad de constituir una sociedad filial para transferir un 5 % del valor estimado del club a un inversionista del mercado internacional, distribuyendo el 95 % restante del capital social entre los asociados vigentes. Esta iniciativa fue catalogada por la candidatura opositora como una vía de privatización indirecta, convirtiéndose en uno de sus ejes de discusión pública.
Pérez compareció detallando la incorporación del entrenador José Mourinho, los futbolistas Denzel Dumfries e Ibrahima Konaté, junto a la asignación de un presupuesto de 150 millones de euros para una contratación estratégica en el mercado de fichajes.
- Reducir a la mitad la cuota de abonos hasta la consecución de un nuevo título de la Liga de Campeones.
- Crear 10.000 abonos mediante sorteos notariales.
- Edificar la denominada 'Ciudad del Socio'.
- Construir un pabellón multiusos para el equipo de baloncesto.
- Ampliar el aforo del estadio Alfredo Di Stéfano hasta los 20.000 espectadores.
Estructura deportiva y resultados de las votaciones
En el plano de la planificación deportiva, la lista alternativa de Riquelme había anunciado la intención de incorporar a exfutbolistas históricos en el organigrama directivo, situando a Raúl González como director deportivo, Fernando Hierro al frente de las categorías inferiores, Vicente del Bosque en calidad de asesor de la presidencia e Iker Casillas dentro de la estructura ejecutiva del club. Asimismo, el proyecto opositor vinculó su propuesta de contratación estelar al delantero noruego Erling Haaland y el banquillo a una eventual negociación conducida por Raúl con el técnico Jürgen Klopp.
Finalmente, los socios con derecho a voto priorizaron las propuestas institucionales presentadas por Florentino Pérez, garantizando la extensión de su mandato presidencial por los próximos cuatro años. Los resultados oficiales ratifican la continuidad del actual modelo de gestión del Real Madrid, instalando al mismo tiempo una opción de fiscalización interna de cara al futuro institucional de la entidad.