Un casco urbano sumergido
La temporada de lluvias sigue golpeando con fuerza a Casanare. El más reciente balance de las autoridades departamentales da cuenta de más de 7.000 familias damnificadas en distintos municipios, una situación que llevó a la Gobernación a declarar la calamidad pública departamental mientras avanza la evaluación de daños y la entrega de ayudas humanitarias.
El municipio de San Luis de Palenque fue uno de los más afectados: el 90% de su casco urbano terminó bajo el agua. Las imágenes difundidas muestran calles convertidas en ríos, viviendas anegadas y comercios destruidos.
El agua comienza a bajar, pero persisten los riesgos
Aunque el nivel del agua ha comenzado a descender en San Luis de Palenque, las autoridades advierten que persisten las labores de limpieza, la atención a los afectados y el monitoreo constante de riesgos. Se teme que nuevas lluvias puedan agravar la situación.
Estamos trabajando sin descanso para atender a las familias damnificadas y evaluar los daños. La prioridad es la vida y la salud de las personas.
La Gobernación de Casanare ha dispuesto equipos de emergencia, maquinaria para la limpieza de vías y centros de acopio para recibir donaciones. Se espera que en los próximos días se complete un censo detallado de los afectados.
Reunión de alto nivel por la emergencia
En el marco de la emergencia, el presidente electo Abelardo de la Espriella se reunió con el gobernador de Casanare para coordinar acciones conjuntas y agilizar la llegada de ayudas del Gobierno Nacional. La reunión se centró en la evaluación de daños y la declaratoria de calamidad pública.
Las autoridades hacen un llamado a la solidaridad de los colombianos y recuerdan que la temporada de lluvias podría extenderse varias semanas más, por lo que se mantiene la alerta en toda la región.