Los cancilleres de Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Reino Unido y Japón concluyeron una reunión en París con un mensaje contundente: exigen el cese inmediato de los ataques dirigidos contra civiles e infraestructuras en Oriente Medio.
“Nada justifica atacar deliberadamente a civiles en conflictos armados ni llevar a cabo ataques contra instalaciones diplomáticas”, señaló Jean-Noël Barrot, ministro de Exteriores francés, durante la rueda de prensa posterior a la cumbre.
El comunicado conjunto refleja la preocupación internacional por la escalada de violencia en la región y subraya la importancia de mantener abiertas las vías marítimas, especialmente el estrecho de Ormuz, vital para el comercio global.
Un llamado urgente a la estabilidad y seguridad regional
La declaración del G7 hace un llamado a todas las partes involucradas para que respeten el derecho internacional humanitario y se abstengan de acciones que pongan en riesgo a la población civil y la infraestructura crítica.