El gobierno del presidente Gustavo Petro incrementó sustancialmente el arancel para el vidrio flotado incoloro importado, el cual pasará de una tarifa del 10 por ciento a una del 35 por ciento. La medida recaerá exclusivamente sobre las compras externas procedentes de países con los cuales Colombia no tiene acuerdos comerciales vigentes y mantendrá una vigencia de cinco años.
Un alza que busca equilibrar la cancha
El objetivo del Gobierno con esta medida es restablecer condiciones de competencia leal, preservar y desarrollar las capacidades productivas nacionales y garantizar el abastecimiento de un insumo considerado estratégico para múltiples eslabones de la economía colombiana.
El vidrio flotado es un insumo clave para la construcción y la industria automotriz. Con esta decisión, buscamos proteger a los productores locales y fomentar el desarrollo de la industria nacional.
La medida, que entrará en vigor de inmediato, ha generado reacciones encontradas entre los sectores productivos. Mientras algunos gremios aplauden la protección a la industria local, otros advierten sobre posibles incrementos en los costos de construcción y fabricación de vehículos.