La propuesta del equipo de empalme
El pasado 9 de julio, el equipo de empalme del presidente electo Abelardo De La Espriella propuso realizar la posesión presidencial del 7 de agosto en un lugar distinto a Bogotá, lo que podría implicar el uso de una guarnición militar. La iniciativa ha generado dudas sobre su viabilidad, especialmente tras la orden del presidente saliente Gustavo Petro a las Fuerzas Militares de abstenerse de prestar un sitio castrense.
La postura de Gustavo Petro
En una publicación en X, Petro aseguró que hará cumplir 'las normas que regulan la posesión presidencial' y recordó que, según la ley, la sede del Congreso es en Bogotá. Recalcó que, mientras siga siendo presidente, tiene el mando sobre las Fuerzas Militares, por lo que hasta el 7 de agosto deben acatar su negativa.
Lo que dicen los expertos
- Hollman Ibáñez: 'Basta con que el Congreso vote la proposición y se traslade a la guarnición militar. Si no, también es posible ante la Corte Suprema y, al final, con solo la presencia de dos testigos. La Constitución no detalla los motivos'.
- Francisco Bernate: 'Ni la legislación ni la Constitución previeron el lugar donde debe desarrollarse ese acto de posesión. Desde el punto de vista legal no hay ningún impedimento. Pero, como el presidente de la República no está de acuerdo, el asunto pasa por lo político'.
- Juan Manuel Charry: 'El Congreso puede cambiar la sede, pero debe coordinar con quien administra el nuevo lugar. Si el presidente dice que las guarniciones militares no están disponibles, en mi opinión, no se podría hacer allí'.
- Sergio Clavijo: 'Para que la posesión se realice en una guarnición militar, se requiere que el Congreso entrante apruebe formalmente el traslado. No basta con la voluntad del presidente electo. Incluso, se puede realizar de forma virtual, lo que sería un acto austero pero válido'.
El papel del Congreso
La propuesta fue presentada ante las secretarías del Senado y la Cámara de Representantes, solicitando confirmar si el Congreso tiene la facultad de trasladar su sede fuera de la capital y cuál es el quórum exigido para el Congreso Pleno. Antes del 7 de agosto, el Congreso deberá pronunciarse sobre su disposición a trasladarse y fungir como testigo de la posesión.
Los expertos consideran que, si bien no hay impedimento legal para que De La Espriella se posesione en una guarnición militar, la voluntad del presidente saliente marcará la posibilidad de llevar el Congreso a un sitio de la Fuerza Pública.