Un macabro hallazgo sacude al sur de Ecuador. Ocho cadáveres, correspondientes a siete hombres y una mujer, fueron localizados en dos fosas clandestinas en una zona minera del municipio de Pucará, provincia de Azuay, según confirmaron las autoridades este domingo 9 de agosto.
Un operativo en medio de la montaña
Los cuerpos fueron exhumados en un campamento rústico ubicado cerca del sector Huasipamba, a seis horas de Cuenca, en un área montañosa de difícil acceso. El jefe de la Policía, Pablo Inga, señaló que cada fosa contenía cuatro cuerpos, enterrados a unos dos metros de profundidad.
Minería ilegal en el radar de las autoridades
Las primeras investigaciones apuntan a que el lugar estaría vinculado con actividades de minería ilegal. Inga fue enfático: "Es minería ilegal que se está dando en el lugar", y precisó que el terreno "no tiene permisos ni de exploración ni de explotación" minera.
Señales de violencia extrema
Los cuerpos presentaban signos de mutilación, estaban atados de manos y habían sido decapitados. Según el jefe policial, "no tienen huellas de impacto de proyectil de arma de fuego", aunque sí presentaban heridas compatibles con el uso de un arma blanca.
Es minería ilegal que se está dando en el lugar. El terreno no tiene permisos ni de exploración ni de explotación.
Vehículos incinerados y preguntas abiertas
Además de los cuerpos, las autoridades hallaron vehículos incinerados en la zona, lo que refuerza la hipótesis de un posible ajuste de cuentas o una disputa por el control de la minería ilegal. La Policía continúa las investigaciones para esclarecer las circunstancias de las muertes y dar con los responsables.