La Selección Colombia volvió a caer en una tanda de penaltis, esta vez en los octavos de final del Mundial 2026 ante Suiza, con fallos de Dávinson Sánchez y Juan Camilo 'Cucho' Hernández. La escena se repitió en los Juegos Centroamericanos: la femenina perdió la final y la Sub-20 el bronce, también desde los once metros. Ya no es una casualidad, es una constante que condena al fútbol colombiano en todas sus categorías.
Un problema de raíz: la formación
Arturo Boyacá, exentrenador de Santa Fe y formador de juveniles, señala que el problema viene de hace más de una década: 'Se terminaron los procesos formativos serios en categorías inferiores. Dependemos de las condiciones naturales de los jugadores, pero adolecen de procesos formativos. Incluso los entrenadores de base están más preocupados por ganar que por formar'.
Falta de entrenamiento y preparación mental
Eduardo Velasco, exmiembro del cuerpo técnico de Reinaldo Rueda, coincide: 'Hay falta de interés por entrenar el penalti como herramienta decisoria, y falta entrenamiento cognitivo bajo factores de estrés y presión'. Además, menciona la necesidad de trabajar la técnica a diario y con la seriedad que merece.
El sicólogo de Millonarios, Edwin López, añade que el penalti debería ser una acción cotidiana: 'Solo así se genera menos incertidumbre y ansiedad. En Colombia falta cultura de ciencias del deporte y entrenamiento sicológico. A lo sicológico se le da una charla de una hora, a veces ni eso'.
¿Cómo romper la barrera de la presión?
- Control de la respiración y visualización del cobro.
- Desarrollar rutinas de cobro y ejercicios de simulación de presión.
- Entrenamiento diario del penalti, no solo en vísperas de partidos decisivos.
- Incluir el acompañamiento psicológico desde las divisiones menores.
El golfista Jack Nicklaus decía: 'Nunca realizo un golpe sin tener en la cabeza una imagen nítida y precisa de él'. Esa misma mentalidad debería aplicar el cobrador colombiano.
Para López, es clave 'enseñar técnicas sicológicas que mantengan regulado y enfocado al jugador, especialmente en categorías sub-20. Falta entender que el sicólogo no está para recoger al caído, sino para crear hábitos desde temprana edad'. Además, recomienda analizar al portero rival y reducir la incertidumbre para no sobreanalizar la ejecución.
Una deuda histórica que exige soluciones
Mientras Colombia siga viendo los penaltis como un acto de fe y no como una destreza entrenable, las lágrimas seguirán repitiéndose. Los expertos coinciden: la solución está en la formación integral, la repetición y el trabajo mental. El talento existe, pero sin método, el punto blanco seguirá siendo una pesadilla.