Opinión Hambre de poesía / 'El condimentario', columna de Margarita BernalLas palabras inspiran, hacen salivar, imaginar y emocionar; basta con una gran frase para que la mente recree un sabor o un olor.Margarita Bernal / El condimentario Foto: CortesíaLink Margarita Bernal - Para EL TIEMPO26.07.2026 00:01 Actualizado: 26.07.2026 00:01 Compartir Guardar Ingrese o regístrese acá para guardar los artículos en su zona de usuario y leerlos cuando quiera Reportar Resumen Cerrar Este resumen fue construido con ayuda de IA. Escuchar 00:0000:001X Comentar La url ha sido copiada en el portapapeles ¿Cuándo dejaron de ser importantes las palabras en la gastronomía? Tienen el poder de construir mundos y sabores que no existen hasta que alguien los nombra. Con ellas se levantan catedrales y universos, se sueña con personajes, se convoca la dicha, la tristeza, la nostalgia, el placer. Basta con un verbo bien elegido para sentir el frío de un páramo, el amor eterno, el olor de un amanecer o el sabor de un plato sin probarlo. Esa es la magia del lenguaje, hablado o escrito: va más allá de representar una realidad; es capaz de darle forma y de hacerla tangible.“Pan, qué fácil y qué profundo eres”. Oda al pan, Neruda. LEA TAMBIÉN Cocinar para reconfortar / 'El condimentario', columna de Margarita BernalMargarita Bernal