Opinión Exclusivo suscriptores Lo lindo, lo feo, lo malo, lo bueno... (Último tango)Jorge Barraza y lo que pasó en el Mundial del 2026.Síguenos y léenos en Google DiscoverEspaña campeón del Mundo 2026. Foto: ODD ANDERSEN / AFP.Link Jorge BarrazaCOLUMNISTA Y CRÍTICO DEPORTIVO25.07.2026 22:01 Actualizado: 25.07.2026 22:01 Compartir Guardar Ingrese o regístrese acá para guardar los artículos en su zona de usuario y leerlos cuando quiera Reportar Resumen Cerrar Este resumen fue construido con ayuda de IA. Escuchar 00:0000:001X Comentar La url ha sido copiada en el portapapeles Un mundial deja tela para cortar durante meses. Y este 2026 tal vez más porque tuvo mayores dimensiones: 3 países, 48 equipos, 104 partidos, 39 días. Esta es una breve lista de anotaciones…El campeón. Una buena España, muy justamente coronada. No deslumbró ni generó espectáculos fantásticos, no, correcta, eficiente, colectiva. Dominó los 8 partidos futbolística y físicamente, se dio el lujo de conquistar un mundial jugando sin un ‘9’ (Oyarzábal no lo es, jugó allí improvisado) y de que su estrella estuviera apagada (Lamine Yamal). (Conductor del carro con el que se estrelló Einer Rubio en el Tour de Francia contó su versión de lo que pasó)El Balón de Oro, Rodri, capitán español.Su tarea cumbre fue ante Francia, al que todos veían ganador. Le puso kétchup, mostaza, mayonesa y se lo deglutió. España llegó al torneo en óptimas condiciones atléticas y con una edad perfecta. Los once que entraron a la final hacían un promedio de 26,6 años. Ideal.Rodri Hernández Foto:EFE El técnico. Aplausos de pie para el riojano Luis de la Fuente (65 años, ex lateral izquierdo del Athletic de Bilbao). Concientizó a sus hombres de jugar al estilo barcelonista: toque, movilidad, paciencia para encontrar los espacios y los momentos. Similar al de la España campeona en Sudáfrica 2010. Todos le respondieron extraordinariamente. Sin un plantel excepcional, sí calificado, obtuvo un rendimiento notable. En poco más de 2 años y 8 meses logró la Eurocopa, la Liga de Naciones y el Mundial. Impresionante. Ah… en ese lapso enfrentó tres veces a la poderosa Francia y la venció 2-1, 5-4 y 2-0.Luis de la Fuente Foto:EFE El Balón de Oro. Rodri, capitán español. Elegido por clase y regularidad. Volvió a encontrar en este Mundial el esplendor de antes de su lesión de ligamentos. Darle la pelota es como poner el dinero en el banco.No hizo goles ni asistencias, pero ningún otro futbolista tuvo más veces el balón y lo jugó siempre bien. No se le recuerda una mala entrega. El cerebro, el equilibrio.El once ideal. Vozinha (Cabo Verde); Pedro Porro (España), Dayot Upamecano (Francia), Aymeric Laporte (España), Nicolás Tagliafico (Argentina); Jude Bellingham (Inglaterra), Rodri (España), Declan Rice (Inglaterra); Lionel Messi (Argentina), Erling Haaland (Noruega), Kylian Mbappé (Francia).Vozinha, el notable arquero de Cabo Verde La revelación. Cabo Verde. Se pensaba que le harían seis goles en cada partido, pero estaba bien plantado, sabía a qué jugaba, tenía amistad con la pelota. El único que le arrancó un punto al campeón. Contra todo pronóstico, clasificó a dieciseisavos de final. Y aún perdiendo, hizo un partido memorable ante Argentina, al que llevó al alargue.El portero de Cabo Verde, Vozinha. Foto:EFE/Lavandeira Jr El milagro. Messi. No fue al Mundial a engrosar sus números personales, sino a llevar a Argentina a lo más alto. Tuvo actuaciones fantásticas. Nunca un futbolista de 39 años jugó así en un mundial. Ni en ningún otro torneo. Marcó 8 goles, dio 4 asistencias, creó 24 ocasiones de gol. Orquestó casi todas las maniobras de ataque de Argentina, la más goleadora del certamen. Cada pelota que toca limpia la jugada y sucede algo importante. Un genio ciento por ciento al servicio del equipo. Grandísimo capitán, líder inspirador de sus compañeros. Triple finalista del mundo. Si había alguna duda, este Mundial la disipó: el mejor de la historia.La sensación. Vozinha, el notable arquero de Cabo Verde. Estaba sin club y con 40 años. Atajó el viento. Su partido ante España y su duelo con Messi serán inolvidables. No consiguió contrato con un club profesional hasta los 26 años y aun siendo futbolista trabajaba como electricista. Iluminó el Mundial.La decepción. Cristiano Ronaldo. Que te vaya mal en un mundial no es grave, que te vaya mal en dos, tres, bueno… pero ¿fracasar en seis…? Dejó instalado el debate en todo Portugal: lo que pudo haber logrado esta magnífica generación portuguesa sin la obligación de tener que alinear a Cristiano.'Merecido campeón'Lo inquietante. No surgen figuras nuevas en el fútbol. Los que alcanzaron cierto brillo ya llevan años en el fútbol. A Lamine Yamal, que llegaba como la estrella, el Mundial lo pasó de largo. Apenas marcó un gol. No anduvo. No puede decirse que España haya ganado algún partido por él. Deberá esperar al 2030. En cambio, le fue bien a su compañero Pau Cubarsí, ganador del premio al jugador joven.Lamine Yamal Foto:EFE La frase. En 2018, Argentina llevó a Rusia un plantel excelente: Messi, Di María, Agüero, Mascherano, Otamendi, Dybala, Tagliafico, Higuaín, todos jóvenes. Pero la pésima relación del técnico Sampaoli con los jugadores convirtió la participación en un caos. Gustavo Alfaro, entonces comentarista de Gol Caracol, resumió la actuación: “Nos morimos de hambre con la heladera llena”. Definición perfecta para aplicar a esta Francia 2026: tenía a Upamecano, Rabiot, Mbappé, Dembélé, Doué, Olise, Cherki, Barcola y terminó con sabor a frustración y con dos derrotas duras al final: 0-2 con España y 4-6 con Inglaterra. Un supercandidato al título se volvió a casa con seis goles en la canasta. Feo.El espectáculo. “Merecido campeón, España, pero ¡qué aburrido juegan!, sus partidos fueron los más tediosos del Mundial”, escribió el tuitero ecuatoriano Flavio Arosemena Burbano. No deja de ser cierto. La España de los mil pases tiene clarísimo su estilo, y juega bien, pero no da espectáculo. En cambio, Argentina, sin brillar, convirtió varios de sus encuentros en volcanes. El 3-2 a Cabo Verde, el otro 3-2 a Egipto, el 3-1 a Suiza y el 2-1 a Inglaterra fueron de lo mejor del campeonato. Por intensidad, emoción, dramatismo, vuelcos, golazos e incertidumbre hasta el final.El acierto. Los 48 participantes. Parecía un número exagerado, sin embargo, se pasó rápido, vimos más selecciones no tradicionales y no desentonaron. De no haber sido por el aumento de equipos quizás no hubiésemos descubierto a Cabo Verde, a Curazao. Y entraron diez africanos, que aportaron su frescura.Haaland figura entre los nombres registrados en Colombia Foto:Redes sociales La alegría. La sonrisa y la gracia contagiantes de Erling Haaland. Además de un crac del gol, transmite humildad, positivismo, frescura, buena onda para sus compañeros y tolerancia para los rivales que lo quieren bajar. Sus dos goles a Brasil no se borran más. Y sus compatriotas haciendo el remo vikingo, otra maravilla.El mérito. De la defensa española: recibir un solo gol en 8 partidos es de fábula: 0,125 por juego. El héroe que logró batir una vez a Unai Simón fue el belga Charles de Ketelaere. El récord de imbatibilidad anterior lo tenían Fabien Barthez en 1998, Gianluigi Buffon en 2006 e Iker Casillas en 2010, quienes sufrieron 2 goles en 7 partidos. ¿Y por qué Vozinha en el arco y no Unai Simón, que tuvo un fantástico Mundial…? Por el impacto universal que causó el golero caboverdiano. Él solo paró a España con una docena de tapadas heroicas.Lo inquietante II. La actuación sudamericana. Fuera de Argentina, otra vez finalista, lo de Brasil fue flojísimo, irreconocible. Paraguay con un juego ultradefensivo fue 16.º. Uruguay terminó en un vergonzante 37.º lugar. Ecuador, del que se esperaba mucho más, fue 25.º. Colombia fue lo más serio y competitivo, pero no tenía un ‘9’ de calidad ni un ‘10’ (James Rodríguez, impresentable físicamente). Y Luis Díaz estuvo ausente sin aviso.La vergüenza. Que la Fifa habilitara para jugar contra Bélgica al atacante estadounidense Folarin Balogun, después de recibir tarjeta roja ante Bosnia. Esto, por expreso pedido del presidente Donald Trump a Gianni Infantino. Una locura. Otra: que la final entre una selección sudamericana y una europea fuera arbitrada por cuarta vez desde 2002 por un europeo. Con el agravante de que este —Slavko Vincic— sea esloveno, igual que el presidente de la Uefa, Aleksander Ceferin. Además, Vincic es hijo putativo de Ceferin. Este lo lleva en la maleta. Un descaro.Jorge BarrazaPara EL TIEMPO@JorgeBarrazaOK Sigue toda la información de Deportes en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal. Compartir Guardar Ingrese o regístrese acá para guardar los artículos en su zona de usuario y leerlos cuando quiera Reportar Resumen Cerrar Este resumen fue construido con ayuda de IA. Escuchar 00:0000:001X Comentar La url ha sido copiada en el portapapeles Conforme a los criterios de Saber más Temas relacionadosMundial del 2026 SugerenciasBOLETINES EL TIEMPORegístrate en nuestros boletines y recibe noticias en tu correo según tus intereses. 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