Actualidad

Hijas e hijos de represores argentinos rompen el silencio familiar y luchan por la memoria

En un acto de desobediencia íntima y pública, los hijos e hijas de represores de la dictadura argentina (1976-1983) relatan sus historias y se posicionan contra la impunidad y el olvido, impulsando la memoria desde la experiencia personal y colectiva.

Publicado

Foto: La voz del país

En medio de un contexto político donde las políticas de memoria son cuestionadas, el colectivo Desobedecer.org visibiliza la fractura interna en familias vinculadas al aparato represivo de la última dictadura argentina. Sus integrantes, hijos e hijas de genocidas, se rebelan contra el silencio impuesto y se suman a la lucha por Memoria, Verdad y Justicia.

Erika Lederer: De silencio familiar a compromiso público

Erika Lederer, hija de Ricardo Lederer, médico capitán responsable de una maternidad clandestina, decidió romper con el mandato familiar y posicionarse del lado de las víctimas. Fundadora de Historias Desobedientes, sostiene que la memoria verdadera se construye con testimonios y juicios, y rechaza los discursos que relativizan la historia de la dictadura.

“Los hijos de genocidas que luchamos por Memoria, Verdad y Justicia levantamos la consigna de 'No en nuestro nombre' para repudiar la violación de los derechos humanos, ocurran donde ocurran.”

María Laura Delgadillo: De la sospecha a la acción en la Comisión Provincial para la Memoria

María Laura Delgadillo vivió el impacto de la desaparición de su tía y la revelación del pasado de su padre, agente de inteligencia policial. Tras años de dudas y conflictos familiares, hoy trabaja en la Comisión Provincial para la Memoria, en el mismo edificio donde su padre ejerció, contribuyendo a la construcción colectiva de la memoria.

Pablo Verna: La incomodidad necesaria para desarmar el silencio

Para Pablo Verna, hijo de un capitán del Hospital Militar de Campo de Mayo, la desobediencia es un proceso continuo que implica confrontar la historia familiar y denunciar la impunidad. Declarar en juicios es un acto que genera paz interior y contribuye a que el silencio no vuelva a imponerse.

“El rol de los hijos es incomodar, insistir, desarmar los discursos justificatorios.”

Noe Lynch: La búsqueda de sentido y valentía para declarar

Noe Lynch se alejó de su familia a los 16 años ante sospechas sobre su padre militar. Sin pruebas concretas, su intuición la llevó a reconstruir la historia cuando su tío fue procesado por crímenes de lesa humanidad. Superando el miedo, decidió declarar en la causa y encontrar en la palabra pública una forma de reparación.

Natalia Dopazo: De la incomodidad familiar a la organización colectiva

Nieto de un teniente coronel, Natalia Dopazo vivió años sin comprender el pasado de su abuelo. Su acercamiento tardío a la Asamblea Desobediente y la búsqueda de herramientas para investigar reflejan un compromiso colectivo para transformar historias fragmentadas en memoria compartida.

Bibiana Reibaldi: Vivir el tironeo entre ternura y horror

Bibiana Reibaldi, hija de un agente del Batallón 601 de Inteligencia, describe la contradicción de crecer entre gestos de ternura y el conocimiento de la violencia de su padre. Su lucha es por que se rompa el pacto de silencio y se sepa la verdad, aunque su padre se mantuviera fiel a no revelar nada antes de morir.

“Mi vida fue ese tironeo: entre la ternura y el horror.”

Estas experiencias de desobediencia íntima y pública muestran cómo los hijos de represores desafían sus orígenes para construir una memoria crítica y comprometida que aporte a la justicia y a la reparación social en Argentina.

La voz del país

Somos un medio de comunicación colombiano comprometido con informar de manera oportuna, responsable y transparente sobre los acontecimientos que marcan la realidad del país y del mundo.