En la noche del viernes 5 de junio, la justicia peruana decidió enviar a juicio al candidato presidencial Roberto Sánchez, del partido Juntos por el Perú, por una presunta declaración falsa en el financiamiento de su partido ocurrida hace seis años. La noticia se conoce a solo dos días de la segunda vuelta electoral, en la que los ciudadanos peruanos definirán al nuevo presidente del país andino.
Sánchez enfrenta a Keiko Fujimori, hija del expresidente Alberto Fujimori, en una contienda que ha estado marcada por tensiones políticas y judiciales. La decisión del tribunal se suma a un clima electoral ya de por sí polarizado.
El impacto en la recta final electoral
El anuncio judicial, que ocurre en la víspera de la votación, podría influir en la percepción de los votantes. Mientras tanto, ambos candidatos han intensificado sus campañas para captar a los indecisos, en un proceso que definirá el rumbo del país para los próximos años.
La justicia peruana actúa con independencia, pero el momento de esta decisión genera debate sobre su impacto en el proceso democrático.
La acusación contra Sánchez se centra en presuntas irregularidades en la declaración de ingresos y gastos de su partido durante la campaña de 2020. El candidato ha negado las acusaciones y las ha calificado de motivación política.