El presidente de Rusia, Vladimir Putin, ha reducido drásticamente su presencia en eventos públicos y ha incrementado su estancia en búnkeres clandestinos, según revelan informes de inteligencia y fuentes europeas citadas por CNN y Financial Times. La medida responde a los temores del mandatario ante amenazas de asesinato y un posible golpe de Estado.
Un líder cada vez más aislado
Los informes indican que la seguridad de Putin se ha reforzado en los últimos meses, coincidiendo con una escalada de ataques por parte de Ucrania. Kiev ha llevado a cabo operaciones con drones que han impactado directamente en Moscú y otras regiones, incluyendo un ataque más allá del círculo ártico y el asesinato del teniente general Fanil Sarvarov, atribuido a fuerzas ucranianas.
El impacto de la guerra en la seguridad del Kremlin
La guerra iniciada por Rusia con la invasión de Ucrania en 2022 ha generado un entorno de creciente inestabilidad. Los servicios de inteligencia occidentales advierten que Putin teme no solo ataques externos, sino también movimientos internos que podrían desembocar en un golpe de Estado, lo que explica el hermetismo y las medidas extremas de protección.