El pasado 9 de marzo, la ciudad de Medellín se conmocionó con la noticia del hallazgo sin vida de Juan Pablo Arango, alias 'Pogo', un tatuador veterano con una trayectoria que comenzó en 1996. Su cuerpo fue encontrado en avanzado estado de descomposición en su apartamento ubicado en el sector de La Inmaculada, Belén.
'Arango' había sido reportado como desaparecido días antes, lo que generó preocupación entre sus colegas y la comunidad local. La noticia ha despertado un amplio interés debido a su reconocimiento en el mundo del tatuaje a nivel nacional.
El impacto en la comunidad artística de Medellín
La muerte de 'Pogo' ha dejado un vacío en la escena del tatuaje en Medellín, donde era considerado una figura emblemática de la 'vieja guardia'. Su legado de más de dos décadas ha influenciado a numerosas generaciones de artistas del tatuaje en la ciudad y el país.
Las autoridades continúan con las investigaciones para esclarecer las circunstancias que rodearon su fallecimiento, mientras la comunidad local rinde homenaje a su trayectoria y contribuciones culturales.