Un operativo sin precedentes protagonizado por Israel y Estados Unidos alcanzó este lunes las instalaciones petroquímicas de Pars Sur, ubicadas en la costa sur de Irán, que contienen las mayores reservas mundiales de gas natural.
El ministro israelí de Defensa, Israel Katz, confirmó la operación, destacando que las acciones dejaron fuera de servicio infraestructuras clave del sector energético iraní.
Según la agencia iraní Tasnim, los ataques afectaron dos empresas responsables de suministrar electricidad, agua y oxígeno a las plantas petroquímicas de la zona, lo que podría tener un impacto significativo en la producción y distribución de gas natural.
“La operación ha sido diseñada para debilitar la capacidad energética de Irán y enviar un mensaje claro sobre la seguridad regional”, afirmó Israel Katz.
La refinería de gas en Pars Sur, situada en Asalouye, es una infraestructura estratégica para Irán y para el mercado energético global, dado que concentra reservas de gas natural de gran importancia.
En respuesta, Irán anunció un 'nuevo orden' en el estrecho de Ormuz y rechazó negociar bajo amenazas, en un contexto de tensiones crecientes y posibles negociaciones para un alto el fuego de 45 días.