Una semana de fiestas que desató la ira vecinal
Desde el pasado 14 de mayo, Jhon Jáder Durán, delantero de la Selección Colombia, ha realizado fiestas continuas en su finca ubicada en la parcelación Prado Verde, en Llanogrande, Rionegro. Lo que para el jugador es un derecho, para sus vecinos se ha convertido en una pesadilla que alteró la tranquilidad de la noche.
La gota que rebosó el vaso: la Policía tuvo que intervenir
Cansados de las reiterativas celebraciones y del excesivo volumen de la música, los residentes de la parcelación decidieron llamar a la Policía para que tomara cartas en el asunto. “De verdad que la bulla ya es insoportable. No podemos dormir por el ruido tan impresionante que hay. Esperemos que la Policía haga algo y que le ponga seriedad a esto”, declaró uno de los vecinos al diario El Colombiano.
Sin embargo, la presencia de las autoridades no habría solucionado el problema. Según la comunidad, Durán insiste en que está “en su casa” y tiene el derecho de hacer sus fiestas, ignorando las quejas y los llamados de atención.
Un futbolista en el ojo del huracán
Jhon Jáder Durán, de 22 años, anticipó su salida del Zenit de San Petersburgo y aterrizó en Colombia para esperar un posible llamado a la Selección Colombia de cara al Mundial. No obstante, no fue convocado por Néstor Lorenzo y nunca se le vio en la concentración del equipo. Su futuro es incierto: tiene contrato con Al Nassr de Arabia Saudita, pero no entra en los planes del DT Jorge Jesús ni del club que pagó 77 millones de euros por su fichaje hace 18 meses.
En el último año, el jugador perdió protagonismo en la Selección Colombia y no ha tenido continuidad en los clubes: tras seis meses en Arabia Saudita se fue a Turquía, donde no encajó en el Fenerbahce, y luego pasó al Zenit, del que se desvinculó de manera anticipada. Ahora, de vacaciones en Colombia, suma un nuevo capítulo polémico con sus vecinos.