Aterrizar en Kansas tiene su encanto. No solo por la gentileza de su gente (casi parecen latinos), por la feliz coyuntura de no tener jamás una hora pico o un atasco de tráfico o por la capacidad de ser muy acogedora en un intenso verano como el de estos días, en medio del Mundial 2026, o en el más crudo invierno, cuando, hacia finales de enero y comienzos de febrero, se cubre de nieve de manera impactante.
Un origen compartido, dos identidades
Lo que maravilla es que no está en el estado de Kansas. O bueno, casi. De hecho, hay dos ciudades de Kansas: KCMO (Kansas City, Misuri) y KCK (Kansas City, Kansas), ambas bautizadas igual por estar cerca del río Kansas, que se llama así por la tribu kansa o kaw, que habitaba la región en la época de la colonización europea.
Tras la incorporación de Misuri como estado en 1821, colonos estadounidenses y comerciantes franceses llegaron en masa a la zona, y uno de ellos, Gabriel Prudhomme, compró un gran predio en la orilla sur del río Misuri. Tras su muerte, su hija pidió la división de la propiedad, que se vendió en 4.220 dólares. Los nuevos dueños bautizaron su parte como ‘Town of Kansas’ y en 1853 pasó a llamarse ‘Ciudad de Kansas’.
Pero en 1859 tres hombres blancos y tres de la tribu Wyandot (según datos de la Biblioteca de Kansas City en Misuri), fundaron la Wyandotte City Town Company, que dio origen a Kansas City Kansas. Llegarían los trenes y crecería la ciudad hasta ser reconocida de manera formal, en 1886, de mayor tamaño que su vecina y cuyo centro está en el puente Rock Island.
El deporte enciende la rivalidad
Aunque hubo fuertes campañas para que KCK volviera a ser conocida como Wyandotte para evitar las confusiones y la inexactitud geográfica, la ley no lo permitió. Así que la falta de originalidad para el bautizo primario de la ciudad terminó en lo que se conoce hoy, que en realidad a los residentes no les genera ningún conflicto y la mayoría lo asume como una gran ciudad separada por una línea imaginaria, que en realidad es el río Kansas.
Lo que tal vez no vieron venir es que, más de un siglo después, KCMO y KCK iban a terminar enfrentándose por culpa del deporte. Todo se complica a partir del éxito del deporte que verdaderamente impacta en la región, el fútbol americano y el béisbol.
Resulta que, geográficamente, los Chiefs, muy exitosos en la NFL, y los Kansas City Royals, de la MLB, están ubicados en Misouri, mientras que al otro lado del río, en Kansas, están el Sporting Kansas City y Kansas Speedway de Nascar, están en Kansas.
Y justamente los Chiefs, campeones del Superbowl en 1970, 2023 y 2024, decidieron construir un estadio más grande con el apoyo de promotores privados, que comprometieron millones de dólares en inversión pública. Y entonces los de Kansas se fueron contra sus vecinos en un conflicto que aún no termina de resolverse. Quién diría que la paz se iría de Kansas por deporte…