La Dirección de Investigación Criminal e Interpol (Dijín) arriba a sus 73 años de historia, consolidando sus capacidades que la llevaron a participar en investigaciones contra carteles del narcotráfico, organizaciones criminales y redes transnacionales.
De los procedimientos analógicos a la digitalización forense
La evolución de esta unidad especializada de la Policía Nacional ha estado ligada a la modernización de las herramientas de investigación. Lo que comenzó en una etapa dominada por procedimientos analógicos dio paso a un modelo apoyado en la digitalización forense, el análisis de información y la creación del Centro Cibernético Policial. Ese proceso se complementó con una infraestructura integrada por más de 20 laboratorios de criminalística y una red de cooperación con 196 países, lo que amplió el alcance de las investigaciones más allá de las fronteras nacionales.
Tecnología al servicio de la investigación criminal
El fortalecimiento tecnológico también redefinió la manera de reconstruir hechos criminales. Hoy, el modelado tridimensional de escenas, el rastreo avanzado de armas, la vigilancia aérea mediante sistemas no tripulados y otras herramientas de análisis hacen parte del trabajo cotidiano de los investigadores. Estos recursos permiten recopilar, preservar y contrastar evidencia con mayor precisión frente a modalidades delictivas que evolucionan de manera constante.
Golpes a los carteles del narcotráfico
Los resultados de esa capacidad investigativa se reflejan en algunos de los operativos que marcaron la historia reciente del país. La Dijín participó en investigaciones que contribuyeron a los golpes estructurales contra los carteles de Medellín, Cali y del Norte del Valle, organizaciones que durante años concentraron buena parte del poder del narcotráfico en Colombia y que obligaron a fortalecer las capacidades de inteligencia e investigación judicial.
Esa experiencia también fue determinante en procesos que terminaron con la captura de varios de los principales cabecillas del crimen organizado. Entre ellos figuran alias ‘Otoniel’, ‘Don Mario’, ‘Chupeta’, ‘Marquitos Figueroa’ y ‘Fritanga’, considerados objetivos de alto valor dentro de las estrategias contra las estructuras criminales que operaban en distintas regiones del país.
Cooperación internacional y capturas de alto perfil
La proyección internacional de la institución también ha cobrado mayor relevancia en los últimos años. Gracias a los mecanismos de cooperación judicial y policial, la Dijín ha participado en investigaciones que permitieron ubicar y neutralizar a integrantes de organizaciones criminales extranjeras que buscaban operar desde Colombia. Entre esos casos aparecen alias ‘Caracol’ y alias Larry Changa, identificado como uno de los fundadores del ‘Tren de Aragua’, una estructura con presencia en varios países de América Latina.
El trabajo invisible detrás de cada captura
Detrás de cada captura existe un trabajo que pocas veces es visible para la opinión pública. Horas de análisis de información, procesamiento de evidencia, estudios forenses, cooperación internacional y labores de campo conforman una cadena investigativa cuyo objetivo es respaldar los procesos judiciales con pruebas técnicas. En ese escenario, más de 15.300 hombres y mujeres integran la Dirección de Investigación Criminal e Interpol, una capacidad que combina conocimiento científico, análisis criminal y trabajo operativo.