La búsqueda de personas desaparecidas en La Escombrera, en la Comuna 13 de Medellín, entró en una nueva etapa. Durante la audiencia pública de seguimiento a las medidas cautelares, la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) revisó el cumplimiento de las órdenes impartidas para garantizar la búsqueda, la verdad, la justicia y la memoria, y escuchó el balance de las entidades responsables de las labores forenses y de los proyectos de reparación.
Un avance forense sin precedentes
El magistrado Gustavo Salazar, relator de las medidas cautelares sobre la Comuna 13, aseguró que los avances alcanzados durante los últimos años han permitido revelar información que, según indicó, permaneció oculta durante décadas. En las labores de excavación e intervención forense en La Escombrera han sido encontrados los cuerpos de siete víctimas de desaparición forzada.
La Escombrera no es solo un lugar, sino el espejo —el reflejo— de las violencias que pretendieron ser ocultadas. Luego de 25 años de búsqueda, un proceso judicial de 8 años, dos años continuos de excavación, 63 mil metros cúbicos movidos, la verdad se ha revelado terca y contundente.
El Plan Regional de Búsqueda registra 4.559 personas dadas por desaparecidas en Medellín, de las cuales 460 están asociadas a hechos ocurridos en la Comuna 13, cifra que continúa orientando las labores de localización e identificación desarrolladas en La Escombrera.
Un proyecto de memoria para la Comuna 13
Uno de los anuncios de la audiencia fue la presentación del proyecto del espacio de memoria que se construiría en La Escombrera y que incluiría una ruta a lo largo de la Comuna 13. Según explicó Alejandra Sarria, coordinadora del Grupo de Artes Plásticas y Visuales del Ministerio de las Culturas, la iniciativa fue diseñada mediante un proceso de co-creación con organizaciones de víctimas, que definieron los conceptos, recorridos y formas de representación.
- Un ágora para rendir homenaje a las mujeres buscadoras fallecidas.
- Un sendero con siluetas que representan la ausencia de las personas desaparecidas.
- Un espacio denominado “La Grieta o Herida”, donde se relatarían los hechos victimizantes mediante un recorrido con forma de laberinto.
- Un Recinto de la Memoria, concebido como un lugar para albergar los hallazgos forenses, retratos de las víctimas, exposiciones y espacios de encuentro comunitario.
De acuerdo con el Ministerio de las Culturas, la iniciativa tendría un costo superior a los 11.500 millones de pesos, recursos que serían aportados en partes iguales por la Alcaldía de Medellín, la Gobernación de Antioquia y esa cartera. La ejecución se desarrollaría por etapas, con una fase inicial prevista para este año y una meta de finalización en 2028.
Fase 5 y proyección de la Fase 6
En materia de búsqueda forense, Julián Baracaldo, antropólogo del Grupo de Apoyo Técnico Forense de la Unidad de Investigación y Acusación de la JEP, informó que la Fase 5 de intervención registra un 97 % de avance y que ya se han movilizado más de 48.000 metros cúbicos de material. Según explicó, la documentación final de esa zona podría concluir durante la última semana de agosto.
También presentó el plan para la Fase 6, correspondiente al área donde la medida cautelar fue ampliada en 2025. Allí se iniciará con la instalación de inclinómetros para reducir riesgos por la estabilidad del terreno y la demolición de una estructura de un canal de aguas. La proyección es remover cerca de 32.000 metros cúbicos de material, un proceso que podría extenderse entre 16 y 20 meses.
En la audiencia también se abordó la disponibilidad de recursos para mantener las labores. El viceministro técnico de Hacienda, Leonardo Arturo Pozos, afirmó que durante 2026 se han cubierto los requerimientos presupuestales del Ministerio de las Culturas y de la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas, y señaló que para 2027 se mantendrían recursos de inversión para ambas entidades.