Durante años, el Bronx —conocido como 'La L'— en el barrio Voto Nacional de Bogotá fue sinónimo de narcotráfico, secuestro y violencia extrema. Tras el desmonte de 'El Cartucho' en 2004, el sector se convirtió en el epicentro de economías ilegales controladas por organizaciones como 'los ganchos', donde se podían contratar sicarios, comprar droga sin restricción y acceder a redes de explotación. La Fiscalía documentó secuestros, desapariciones y torturas, mientras que los códigos de ingreso para clientes 'VIP' incluían marcas en llantas con tinta roja para evitar represalias de los 'sayayines'.
Un operativo que cambió el territorio
El 28 de mayo de 2016, una megaoperación de la Fiscalía, la Policía y la Alcaldía intervino definitivamente el Bronx, que movía hasta 130 millones de pesos diarios en economías ilegales. En medio de la devastación, una edificación de formas curvas resistió: La Esquina Redonda. Construida entre 1925 y 1935 con rasgos del Art Decó, fue originalmente una casa de vivienda popular habitada por familias trabajadoras. Con el tiempo, fue ocupada y transformada por las dinámicas del Bronx, organizándose en tres pisos que reflejaban desde el microtráfico hasta espacios de cuidado y vivienda familiar.
De símbolo de abandono a laboratorio de memoria
Tras la intervención de 2016, surgió la necesidad de reconstruir memoria y trabajar con la comunidad. En 2019, La Esquina Redonda fue resignificada como un Co-Laboratorio de Creación y Memoria, convirtiéndose en un punto clave del Bronx Distrito Creativo. Liderado por la Alcaldía Mayor de Bogotá a través de la Fundación Gilberto Alzate Avendaño (FUGA), en articulación con el Museo Nacional de Colombia y otras entidades, el proyecto busca activar la memoria a través del arte, el cuidado y el trabajo comunitario.
- Pares comunitarios: personas que vivieron el territorio y lideran procesos desde su experiencia.
- Taller 'Cre-activando Territorios': integra investigación académica y saberes locales.
- Taller 'Sembrando Memorias': usa plantas que crecieron entre las ruinas como símbolo de resistencia.
- Taller 'Tejiendo el Bronx': la costura como herramienta de sanación y generación de ingresos.
Un proyecto que trasciende el edificio
Aunque la casa se encuentra en una segunda etapa de obra, el proyecto no se ha detenido. Sus actividades se trasladaron temporalmente a un lote cercano, donde continúan los procesos comunitarios. La Esquina Redonda es hoy una metodología de trabajo territorial, un espacio abierto a la ciudadanía que invita a conocer sus procesos y mantiene su apuesta por la memoria, la inclusión y la transformación social. En ese tránsito, la casa que reflejó las tensiones del Bronx se ha convertido en un símbolo de cambio, donde la historia no se borra, sino que se resignifica.
La Esquina Redonda es más que un edificio: es un espacio vivo donde la memoria se activa a través del arte, el cuidado y el trabajo comunitario.