Los habitantes de San Luis, en Argentina, dieron el último adiós a Cabezón, un perro comunitario que durante casi 22 años recorrió las calles de la ciudad y se ganó el afecto de vecinos, estudiantes y autoridades.
Su fallecimiento fue confirmado por la Municipalidad, que organizó una despedida en el lugar donde pasó gran parte de sus últimos años.
Un homenaje que trasciende
La Municipalidad propuso que el futuro Hospital Veterinario Municipal lleve su nombre como homenaje a su legado de resiliencia y cariño compartido con la comunidad.
Cabezón no solo fue un perro callejero; fue un símbolo de la solidaridad y el amor de una ciudad que lo adoptó como propio.
La noticia de su partida generó una ola de reacciones en redes sociales, donde vecinos y desconocidos recordaron sus travesías y la forma en que unía a las personas a su alrededor.