El uniforme fue el primer detalle que despertó las sospechas. Mientras los pasajeros abordaban un vuelo con destino a Barcelona, España, un hombre vestido como piloto comercial intentó ingresar a la zona de embarque del aeropuerto El Dorado haciéndose pasar por miembro de la tripulación de una aerolínea internacional. La estrategia buscaba aprovechar la apariencia de autoridad que representa un piloto para pasar inadvertido entre los controles aeroportuarios.
Sin embargo, agentes de la Dirección de Antinarcóticos de la Policía Nacional advirtieron varias inconsistencias. El uniforme no correspondía con las características habituales de una tripulación: la talla era menor que la contextura física del hombre y algunos accesorios tampoco coincidían con los utilizados por pilotos de aerolíneas comerciales. Esas señales llevaron a los uniformados a realizar una verificación más detallada.
Durante la inspección, el ciudadano fue sometido a un escáner corporal. El examen reveló que llevaba adheridos a su cuerpo 10 kilogramos de clorhidrato de cocaína, distribuidos en paquetes que buscaban pasar desapercibidos durante el proceso de embarque.
La identidad del falso piloto
EL TIEMPO conoció que la persona capturada fue identificada como Carlos Barbería Hernando, de nacionalidad española. Tras establecer su identidad, las autoridades colombianas solicitaron información a organismos de seguridad en España para verificar si realmente hacía parte de alguna compañía aérea o contaba con licencia como piloto comercial.
De acuerdo con la información conocida por El Tiempo, la consulta con las autoridades españolas permitió establecer que Barbería Hernando realizó hace algunos años un curso de formación como piloto. No obstante, no figura en los registros de la autoridad aeronáutica de ese país como piloto habilitado ni existen antecedentes de que hubiera ejercido profesionalmente esa actividad. Ese antecedente explicaría por qué conocía algunos elementos relacionados con la profesión y habría facilitado la elaboración de la fachada con la que intentó abandonar Colombia.
El impacto de la incautación
El director de Antinarcóticos, el general William Castaño Ramos, informó que la incautación representa una afectación económica superior a los 86 millones de pesos para las estructuras narcotraficantes y evitó la comercialización de aproximadamente 25.120 dosis de cocaína en el mercado internacional.
El ciudadano español quedó a disposición de la Fiscalía General de la Nación y deberá responder por el delito de tráfico, fabricación o porte de estupefacientes. Paralelamente, los investigadores avanzan en la reconstrucción de la ruta de la droga para establecer quién la entregó en Colombia, cuál era su destino final en Europa y si Barbería Hernando había participado anteriormente en operaciones similares utilizando la misma modalidad.