La Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) tomó una decisión clave para la preservación de la memoria histórica relacionada con la toma y retoma del Palacio de Justicia en noviembre de 1985. La Sección de Ausencia de Reconocimiento de Verdad del Tribunal para la Paz ordenó medidas cautelares sobre tres lugares emblemáticos: la Casa del Florero, las caballerizas del Cantón Norte y el Cementerio del Sur.
El impacto en la comunidad y la participación de las víctimas
Estas medidas buscan transformar estos espacios en escenarios de memoria, verdad y dignificación para las víctimas de graves violaciones a los derechos humanos. El proceso incluyó espacios de diálogo con las víctimas, quienes aportaron propuestas y observaciones para orientar la resignificación de estos lugares.
Acciones específicas para cada lugar histórico
- Casa del Florero: Consolidar permanentemente la sala “6 y 7 de noviembre de 1985” como espacio de memoria histórica y realizar recorridos guiados por las áreas utilizadas por la fuerza pública durante los hechos, con enfoque pedagógico y restaurativo.
- Cantón Norte: El Ministerio de Defensa debe implementar una placa conmemorativa, crear una cátedra obligatoria en derechos humanos y memoria histórica en escuelas militares, diseñar murales visibles desde el espacio público y una exposición permanente en museos del Ejército, todo concertado con las víctimas.
- Cementerio del Sur: Implementar murales e instalaciones móviles en el Parque Zonal Villamayor para visibilizar su uso como fosa común durante los años ochenta.
Además, la Alcaldía Mayor de Bogotá fue instruida para formular un proyecto de resignificación del espacio público alrededor del Cantón Norte, bajo criterios de bajo impacto ambiental, reversibilidad y con la participación activa de las víctimas.
Una ruta de memoria para la no repetición
La JEP ordenó la creación de una mesa técnica interinstitucional que diseñe una Ruta de la Memoria del Holocausto del Palacio de Justicia, conectando estos tres lugares con el Palacio de Justicia como eje central. Esta iniciativa busca garantizar la verdad, la reparación y la no repetición de los hechos.
La medida cautelar fue solicitada en 2023 por Helena Urán Bidegaín y se ha desarrollado con actuaciones para esclarecer los hechos, incluyendo requerimientos a la Fiscalía, Medicina Legal y gestiones para la desclasificación de archivos del Gobierno de Estados Unidos.
Este proceso participativo, plural e incluyente ha permitido definir acciones concretas y estructurar una ruta restaurativa que honra la memoria y dignidad de las víctimas, asegurando que estos espacios históricos sean preservados y resignificados para las futuras generaciones.