El área urbana de Bogotá y sus 35 municipios vecinos ha experimentado un crecimiento acelerado en las últimas décadas. Según el estudio 'Huella Urbana' realizado por Región Metropolitana, la extensión pasó de 38.605 hectáreas en 1997 a 77.948 hectáreas en 2024.
Si esta tendencia continúa, para el año 2050 la región podría alcanzar una cobertura urbana de 115.134 hectáreas, lo que implica un incremento de 37.186 hectáreas, equivalente al tamaño actual de Bogotá.
Impacto ambiental y riesgos de expansión ilegal
Una parte significativa de este crecimiento se proyecta que ocurra de manera ilegal, invadiendo suelos con restricciones ambientales y zonas de protección, lo que genera alarma sobre el impacto en los ecosistemas y la sostenibilidad territorial.
Este crecimiento urbano sin control pone en riesgo importantes áreas ambientales y la calidad de vida en la región metropolitana.
La expansión desordenada demanda una urgente planificación y regulación para evitar daños irreversibles en el entorno y garantizar un desarrollo sostenible.