Un tablero político fragmentado
Alcanzar la gobernabilidad en el Congreso será uno de los principales retos del gobierno de Abelardo de la Espriella, y esta la debe lograr incluso antes de asumir como presidente, el 7 de agosto. Para eso, ya nombró al ministro del Interior, quien será el encargado del relacionamiento con el Legislativo, que en los últimos cuatro años aumentó su protagonismo y demostró que la falta de consensos puede frenar agendas por más presión que genere el Ejecutivo.
Los apoyos que ya tiene De la Espriella
Aunque el nuevo Congreso todavía no se ha posesionado, ya varias colectividades han anunciado su postura frente al gobierno electo. De momento, solo el Pacto Histórico (43 representantes y 26 senadores) se ha declarado partido de oposición, pero estaría en diálogos con la Alianza Verde (9 representantes y 11 senadores) para que se sume a este bando.
- Centro Democrático (17 senadores y 28 representantes)
- Salvación Nacional (4 senadores y 3 representantes)
- Cambio Radical (12 representantes y 7 senadores)
- Creemos (2 representantes)
El rol de Rodrigo Lara en la búsqueda de consensos
De la Espriella, quien durante su campaña presidencial rechazó el respaldo de los partidos políticos por calificarlos como “los de siempre”, ahora requiere llegar a consensos. El exdirector de Cambio Radical y excandidato a la alcaldía de Bogotá empezará a trabajar en la aprobación de su Plan Nacional de Desarrollo 2026-2030, sus iniciativas de seguridad, en salud y económica.
“En un principio preveo una relación armónica, dados el apoyo y el respaldo popular de De la Espriella en las elecciones. Además, muchos de los que hoy están en el Congreso tuvieron una posición de oposición al gobierno Petro”, comenta el analista Carlos Arias.
La estrategia de la oposición
Desde el Pacto Histórico dicen que no será tan fácil y ya en varias reuniones se ha venido hablando de cuál será la estrategia de oposición que asumirán desde el 7 de agosto. María José Pizarro, aunque ya no estará en el Congreso, dice que lo primero que harán será revisar en detalle los 90 decretos que expedirá el nuevo presidente para ver si hay o no que emprender demandas.
“Hay que reaccionar a estos decretos, mirar qué implica la propuesta de seguridad, qué implica la aspersión con glifosato, qué implica que un gobierno responda más a Estados Unidos que a su gente. Mirar el fracking, la agresión a los ecosistemas”, indicó María José Pizarro.
Un Congreso con dos visiones de país
El analista Juan Sebastián Delgado señala que “la única bancada abiertamente de oposición es la del Pacto, que, aunque es mayoritaria, en términos de números no lo es en el Senado y no toma decisiones sola. Podría decirse que con los recientes apoyos anunciados y con los que le dieron su respaldo en campaña tiene ya el 50 por ciento del Congreso. Tendría que tender puentes con los que son más alineados con el centro para su gobernabilidad”.
Por lo pronto, De la Espriella cuenta con amplio respaldo ciudadano y tanto su ministro del Interior como su vicepresidente, José Manuel Restrepo, jugarán un papel protagónico en el diálogo con los partidos tradicionales. Temas como seguridad ciudadana, fortalecimiento institucional y control del orden público cuentan con amplio respaldo en los partidos.