La selección española inicia este jueves su camino en las eliminatorias del Mundial en Los Ángeles, enfrentando a una combativa Austria en los dieciseisavos de final. El conjunto ibérico asume el reto de superar una fase eliminatoria que se le resiste desde que se coronó campeona en Sudáfrica 2010.
Un debut con horario definido y transmisión asegurada
El encuentro se disputará mañana jueves 2 de julio a las 2:00 p.m. Los aficionados podrán seguir la transmisión en vivo a través de las pantallas de DSPORTS, Caracol y RCN, canales oficiales encargados de llevar las emociones de este decisivo compromiso internacional.
Las bajas que obligan a Luis de la Fuente a retocar el once
España afronta este duelo con bajas sensibles en los extremos debido a la exigencia física de su último partido ante Uruguay. Nico Williams, con una lesión muscular en el aductor derecho, y Yeremy Pino, con un esguince acromioclavicular, quedaron descartados. Ante esto, Luis de la Fuente alineará a Lamine Yamal y Álex Baena por las bandas, acompañando a Mikel Oyarzabal en el ataque. La principal novedad en el once titular será la inclusión de Dani Olmo en lugar de Mikel Merino para mejorar el juego entrelíneas.
La solidez defensiva, el gran argumento de la Roja
La gran fortaleza del equipo español radica en su solidez defensiva: es la única selección, junto a México, que no ha encajado goles en el torneo. Además, el guardameta Unai Simón buscará batir el récord histórico de imbatibilidad en mundiales de Walter Zenga si mantiene su valla invicta durante los primeros 89 minutos.
Austria, el rival que vuelve a un Mundial tras 28 años con el sello de Rangnick
Por su parte, la selección de Austria llega a esta instancia tras una agónica clasificación en el último segundo de la fase de grupos, gracias a un gol de Sasa Kalajdzic en el minuto 96 ante Argelia. Dirigidos por Ralf Rangnick, uno de los impulsores del gegenpressing moderno, los austriacos intentarán contrarrestar el dominio de posesión de España mediante una presión inmediata, coordinada y agresiva en territorio rival, un sello táctico que los devolvió a una cita mundialista después de 28 años.