La sífilis, una de las infecciones de transmisión sexual (ITS) más antiguas conocidas, está experimentando un resurgimiento preocupante a nivel mundial, y América Latina y el Caribe se han convertido en el epicentro de este incremento. Así lo advirtió la AIDS Healthcare Foundation (AHF) durante la 26.ª Conferencia Internacional sobre el Sida (AIDS 2026), celebrada en Río de Janeiro, donde se hizo un llamado urgente a los gobiernos y sistemas de salud para fortalecer las estrategias de prevención y diagnóstico.
Cifras que encienden las alarmas en Colombia
En Colombia, la situación es particularmente delicada: la enfermedad registra hasta 15,9 casos por cada 100.000 habitantes y representa el 6,1 % de los nuevos diagnósticos de ITS en el país. Estas cifras, lejos de ser un simple dato estadístico, reflejan un retroceso en los avances que se habían logrado en el control de esta infección durante décadas.
- La sífilis puede causar complicaciones graves si no se trata a tiempo, incluyendo daños neurológicos y cardiovasculares.
- En mujeres embarazadas, la sífilis no tratada puede provocar abortos espontáneos, muerte fetal o sífilis congénita en el recién nacido.
- El uso consistente de preservativos y las pruebas periódicas son las principales herramientas de prevención.
El impacto silencioso en el embarazo
Uno de los aspectos más preocupantes de este resurgimiento es su impacto en el embarazo. La sífilis congénita, que se transmite de madre a hijo durante la gestación, sigue siendo una causa evitable de morbilidad y mortalidad neonatal. La AHF subrayó que ampliar el acceso a las pruebas de detección en mujeres embarazadas y garantizar el tratamiento oportuno son medidas esenciales para proteger a los recién nacidos.
No podemos permitir que una enfermedad prevenible y curable siga cobrando vidas. Es imperativo que los gobiernos integren la atención de las ITS con los servicios de VIH y fortalezcan la educación sexual.
Un llamado a la acción integral
La organización internacional hizo un llamado a los gobiernos de la región para que integren la atención de las infecciones de transmisión sexual con los programas de VIH, con el fin de optimizar recursos y llegar a las poblaciones más vulnerables. Asimismo, se destacó la importancia de reducir el estigma y la discriminación que aún rodean a estas enfermedades, lo que muchas veces impide que las personas busquen ayuda a tiempo.
El mensaje es claro: la sífilis está de regreso y no podemos ignorarla. Reforzar las pruebas de detección, garantizar el acceso al tratamiento y educar a la población son pasos fundamentales para revertir esta tendencia y proteger la salud pública en Colombia y toda América Latina.