En Colombia, un mismo trayecto puede incluir lluvia intensa, huecos, tráfico pesado, altas temperaturas y vías deterioradas. En medio de esas condiciones, el estado de las llantas deja de ser un detalle menor y se convierte en un factor clave para la seguridad, el consumo de combustible y el desempeño del vehículo.
Aunque muchos conductores solo prestan atención a las llantas cuando ya están muy desgastadas, expertos advierten que ignorar señales de deterioro puede aumentar el riesgo de accidentes y generar mayores costos a largo plazo.
Las cinco claves para saber cuándo cambiar las llantas
- Revisar la profundidad del dibujo: el mínimo legal en Colombia es de 1.6 mm. Por debajo de eso, la llanta pierde agarre en superficies mojadas.
- Inspeccionar el desgaste irregular: puede indicar problemas de alineación, balanceo o suspensión. Si el desgaste no es uniforme, es hora de cambiar.
- Observar grietas o abultamientos: estos son señales de que la estructura de la llanta está dañada y puede reventar en cualquier momento.
- Verificar la edad de la llanta: aunque tengan dibujo profundo, después de 5 o 6 años el caucho se endurece y pierde adherencia. La fecha de fabricación está en el costado.
- Atender las vibraciones al conducir: si el volante vibra o el vehículo se desvía, puede ser señal de que las llantas están desbalanceadas o dañadas.
Ignorar las señales de deterioro de las llantas no solo pone en riesgo su vida, sino que también puede aumentar el consumo de combustible y generar costos mayores a largo plazo.