El suroeste de China enfrenta una de las peores catástrofes naturales del año tras el paso del tifón Maysak, que ha dejado al menos 39 muertos y daños materiales incalculables en la región de Guangxi. Las imágenes difundidas por la agencia AFP muestran la magnitud de la tragedia: campos de maíz completamente anegados, viviendas destruidas y comunidades enteras evacuadas.
Un embalse colapsa y arrasa con todo a su paso
Uno de los eventos más críticos ocurrió en la ciudad de Hengzhou, donde el embalse de Liulan colapsó debido a las intensas lluvias. Las aguas arrastraron viviendas, vehículos y cultivos, dejando a cientos de familias damnificadas. En las fotografías se observan niños sentados junto a los escombros de lo que alguna vez fue su hogar.
Rescates y labores de limpieza en medio del lodo
Equipos de rescate trabajan sin descanso para evacuar a los afectados y realizar labores de limpieza en las zonas más golpeadas. En Guigang, los socorristas ayudan a sacar a personas atrapadas en sus casas, mientras que en las carreteras inundadas se ven mujeres cargando sillas y enseres para ponerse a salvo.
Alerta máxima ante la llegada del supertifón Bavi
Mientras Guangxi intenta recuperarse, el resto de China se prepara para la llegada del supertifón Bavi, que amenaza con intensificar aún más la emergencia climática en el país. Las autoridades han activado protocolos de prevención y evacuación en varias provincias costeras.