La crisis por lluvias paraliza campañas y dificulta el voto
Las intensas lluvias que han inundado gran parte del territorio cordobés tienen consecuencias que van más allá de lo económico y social. A menos de un mes de las elecciones al Congreso, muchos candidatos suspendieron sus actividades proselitistas para atender la emergencia, conscientes de que la recuperación tardará y que la jornada electoral podría verse afectada, sobre todo en las zonas rurales.
La logística electoral en riesgo por el agua
En Córdoba, de los 557 puestos de votación previstos, 417 se ubican en zonas rurales, donde el 75 % de los electores están distribuidos. Localidades como Montería, Lorica, Cereté y otras sufren inundaciones que han sobrepasado las poblaciones rurales, lo que pone en jaque la instalación de los puestos de votación y la movilización de los votantes.
En Montería, barrios como Rancho Grande, El Poblado y El Dorado, que albergan cerca de 30 mesas de votación cada uno, han sido habilitados como refugios temporales, lo que obliga a replantear la ubicación de las mesas electorales.
Desafíos para la Registraduría y los candidatos
La Registraduría Nacional evalúa la posibilidad de trasladar puestos y mesas de votación si las aguas no descienden antes del 8 de marzo. Este cambio implicaría un reto adicional para los aspirantes al Congreso, quienes deberán informar y movilizar a sus electores hacia nuevos puntos.
Además, muchas personas han perdido sus documentos de identificación debido a las inundaciones, lo que podría impedirles ejercer su derecho al voto, reduciendo aún más la participación electoral.
¿Cómo afectará esta crisis la jornada electoral?
La emergencia invernal en Córdoba plantea un futuro incierto para las elecciones al Congreso. La combinación de dificultades logísticas, desplazamientos forzados y pérdida de documentos amenaza con disminuir la participación, especialmente en las zonas más vulnerables.