La libertad de prensa a nivel global atraviesa una crisis sin precedentes, alcanzando los niveles más bajos registrados en los últimos 25 años, según el informe anual de Reporteros Sin Fronteras (RSF). Este deterioro se atribuye principalmente a la creciente criminalización de la labor periodística y a los ataques directos contra periodistas, incluyendo acciones promovidas por figuras políticas como Donald Trump.
Noruega, ejemplo de libertad en medio de la adversidad global
En un contexto donde predomina la censura y la represión, Noruega se destaca como el país con mayor respeto por la libertad de prensa, liderando el ranking mundial. Sin embargo, la mayoría de las naciones enfrentan condiciones cada vez más difíciles para ejercer un periodismo libre y seguro.
La criminalización del periodismo y los ataques políticos representan una amenaza directa para la democracia y el derecho a la información, señala el informe de RSF.
Este informe subraya la importancia de proteger a los periodistas y garantizar un entorno donde puedan ejercer su labor sin temor a represalias, recordando que la libertad de prensa es un pilar fundamental para sociedades libres y transparentes.