La Federación Nacional de Arroceros (Fedearroz) ha encendido las alarmas ante la grave emergencia invernal que azota a los departamentos de Casanare y Arauca. Las intensas lluvias han provocado avalanchas e inundaciones tanto en cascos urbanos como en extensas áreas rurales de los Llanos Orientales, golpeando severamente las actividades agropecuarias de la región.
El desbordamiento de los ríos arrasa con los cultivos
El impacto más crítico se concentra en miles de hectáreas de arroz que se encontraban en su última etapa previa a la cosecha. Estas resultaron afectadas tras el desbordamiento de los ríos Tocaría, Pauto, Cravo Sur y Casanare. La fuerza de las aguas destruyó jarillones y obras de contención, e inhabilitó vías secundarias y terciarias, dificultando el acceso a las zonas afectadas.
Ante este panorama, el gremio arrocero ha solicitado al Gobierno Nacional, liderado por el presidente Gustavo Petro, un 'salvavidas financiero' que permita mitigar las pérdidas y garantizar la supervivencia de los productores. La petición incluye líneas de crédito blandas, subsidios y la declaratoria de emergencia agropecuaria en la región.