La Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) emitió su cuarta condena por el delito de desaparición forzada y ejecuciones extrajudiciales, conocidos como ‘falsos positivos’, al teniente coronel (r) Germán Alberto León Durán, quien comandó el Batallón de Infantería n.º 44 Ramón Nonato Pérez (Birno) entre diciembre de 2005 y noviembre de 2006. La sentencia impone una pena de cinco años de prisión.
Un operativo que ocultó asesinatos
Según la JEP, León Durán ordenó y ejecutó la denominada ‘Operación Enigma’, que en realidad fue una estrategia para asesinar a civiles y presentarlos como guerrilleros muertos en combate. Una de las víctimas fue Giovanny Arias Sánchez, de 27 años, asesinado y desaparecido el 24 de mayo de 2006 en Labranzagrande (Boyacá). Su familia lo buscó durante décadas, y solo tras la exhumación e identificación de sus restos pudieron darle sepultura.
31 víctimas y una búsqueda que no cesa
La condena abarca 31 víctimas, cuyos cuerpos fueron desaparecidos para ocultar los crímenes. La JEP ordenó al Ejército Nacional y al Instituto Nacional de Medicina Legal continuar con las labores de búsqueda, exhumación e identificación de los restos, así como garantizar la reparación integral a los familiares.
“Durante décadas, su familia lo estuvo buscando, pero solo había recibido una versión no confirmada que apuntaba a una posible detención en Ibagué, y no fue sino hasta que se completó la exhumación e identificación de sus restos que pudo ser entregado a sus seres queridos”.
El impacto en la comunidad y el mensaje de la JEP
La sentencia de la JEP representa un paso significativo en la lucha contra la impunidad en Colombia. Organizaciones de derechos humanos y familiares de las víctimas han celebrado la decisión, aunque insisten en que aún falta esclarecer la totalidad de los hechos y sancionar a todos los responsables. La JEP también anunció que la ONU Derechos Humanos y la MAPP-OEA asumirán el monitoreo internacional de las sentencias.