Mantener niveles elevados de colesterol puede aumentar el riesgo de enfermedades cardiovasculares. En ese contexto, especialistas recomiendan priorizar alimentos ricos en fibra para favorecer su control y destacan que, en determinados casos, las estatinas son necesarias para reducir el riesgo de infarto y accidente cerebrovascular.
La fibra, un aliado para reducir el colesterol
De acuerdo con información difundida por la Universidad de Harvard, las guías alimentarias estadounidenses recomiendan consumir entre 20 y 30 gramos de fibra por día. Este macronutriente, presente principalmente en alimentos de origen vegetal, contribuye a disminuir el colesterol y favorece el funcionamiento del organismo.
Según el cardiólogo consultado, seis alimentos destacan por su alto contenido de fibra y su capacidad para evitar que el cuerpo fabrique más colesterol y para eliminar toxinas: avena, legumbres (como frijoles y lentejas), manzanas, peras, brócoli y almendras. Estos productos, al ser incorporados en la dieta diaria, pueden marcar una diferencia significativa en la salud cardiovascular.
La fibra soluble, presente en estos alimentos, se une al colesterol en el intestino y ayuda a eliminarlo antes de que entre al torrente sanguíneo, reduciendo así los niveles de colesterol malo (LDL).