En las últimas horas se conoció el nombramiento oficial que hizo el presidente electo, Abelardo de la Espriella, a la exfiscal general de la Nación, Viviane Morales, de ser la próxima ministra de Educación. Y, mientras tanto, catorce observatorios y centros de pensamiento en educación del país analizaron el estado actual del sector y alertaron sobre varios aspectos críticos que hoy tienen a la educación colombiana en jaque, y que, a su juicio, deben ser la prioridad del próximo gobierno.
Un diagnóstico urgente: los siete desafíos que marcarán la agenda
- Alta deserción escolar: solo 1 de cada 2 adolescentes llega a grados décimo y once.
- Malos resultados en calidad educativa, reflejados en pruebas estandarizadas.
- Proteger el sistema mixto de educación (público y privado) ante posibles reformas.
- Fortalecer la formación docente y las condiciones laborales del magisterio.
- Cerrar brechas entre zonas urbanas y rurales en acceso y permanencia.
- Garantizar financiación sostenible para infraestructura y programas educativos.
- Implementar una política de primera infancia articulada con el sistema escolar.
La educación colombiana enfrenta una crisis silenciosa que requiere acciones inmediatas y estructurales. La nueva ministra debe priorizar la permanencia de los estudiantes y la calidad por encima de cualquier otro interés.