Apenas pasaban dos minutos de la medianoche cuando el silbato final retumbó desde Nueva Jersey y desató la locura colectiva en las calles de la capital española. En la transición del domingo al lunes, Madrid se transformó en un ensordecedor concierto de cláxones, cánticos y fuegos artificiales tras la agónica victoria por 1-0 de España frente a Argentina en la prórroga de la gran final del Mundial 2026.
Del sufrimiento a la fiesta total en Colón y Cibeles
Rápidamente, la marea roja comenzó a adueñarse de los puntos neurálgicos de la ciudad: miles de fanáticos concentrados en la plaza Colón pasaron del sufrimiento del tiempo extra al delirio total. Bengalas rojas iluminaron la noche madrileña entre abrazos, bailes y el grito unánime de "¡Campeones, campeones!".
Vestidos con la elástica nacional y ondeando banderas, hileras de aficionados iniciaron la habitual peregrinación hacia la Plaza de Cibeles, el epicentro histórico de las grandes gestas del fútbol español. La victoria en tierras norteamericanas no solo desató el descontrol festivo en las calles, sino que selló con letras doradas la segunda Copa del Mundo en la historia de la Selección Española, sumándose al legendario recuerdo de Sudáfrica 2010.
El regreso de la Roja y el recibimiento oficial
La selección de España, campeona del mundo por segunda vez en su historia tras ganar la final de este domingo a Argentina, regresará esta misma noche a Madrid, donde será recibida por la Casa Real. España saldrá esta misma noche del aeropuerto internacional de Newark, en Nueva Jersey, a bordo de un avión A350 de la compañía Iberia.
La Roja será recibida por la Casa Real y, posteriormente, se dirigirá a la Moncloa, antes de iniciar el recorrido en autobús descubierto con el que volverá a encontrarse con su gente.
Seis lustros después, la 'Roja' vuelve a tocar el cielo y Madrid no tiene intenciones de dormir.