El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, manifestó este lunes su esperanza de avanzar en el diálogo con sectores del gobierno iraní. Según Rubio, Washington ha recibido mensajes positivos en privado que podrían abrir una vía para negociaciones futuras.
Sin embargo, el presidente Donald Trump adoptó un tono más agresivo al amenazar con "hacer estallar" la isla petrolera de Kharg, un enclave estratégico para la exportación de petróleo iraní, en caso de que fracasen las conversaciones entre ambas naciones.
Diplomacia en tensión
Pese al discurso oficial de la administración Trump en favor de la diplomacia, Irán niega la existencia de contactos directos para establecer una tregua, aumentando la incertidumbre sobre el futuro de las negociaciones.
Por otro lado, el Parlamento iraní debate su posible salida del Tratado de No Proliferación de armas nucleares y un proyecto de ley para cobrar peaje por el tránsito en el estrecho de Ormuz, lo que intensifica aún más la compleja situación regional.