Un operativo contra el terror extorsivo
A punta de violentas intimidaciones con panfletos, disparos y el lanzamiento de explosivos, cuatro presuntos integrantes de la estructura delincuencial ‘la Inmaculada’ se habían encargado de sembrar el terror entre comerciantes y empresarios de Tuluá. La siniestra forma de operar de estas personas se había consolidado en este municipio del centro del Valle del Cauca, a tal punto que lograban una rentabilidad criminal superior a los 1.600 millones de pesos anuales.
El modus operandi que aterraba al comercio
Las personas detenidas, de acuerdo con lo investigado, lanzaban artefactos explosivos, entregaban panfletos intimidatorios y disparaban contra expendios de carnes, fachadas de inmuebles y vehículos de las víctimas seleccionadas en el municipio. Con esto generaban pánico en el comercio y llegaban a recaudar más de mil millones de pesos al año, según detalló la general Sandra Liliana Rodríguez, comandante del Departamento de Policía Valle.
Capturas en el marco del 'Plan Cazador'
La operación se realizó en el marco del ‘Plan Cazador’, liderado por el Gaula de la Policía Valle, en coordinación con el personal de inteligencia (Sipol) y el Grupo de Operaciones Especiales (Goes). A través de cinco diligencias de registro y allanamiento, las autoridades materializaron las cuatro capturas: tres de ellas mediante orden judicial y una en flagrancia.
Incautaciones que evidencian el poder criminal
- 20 papeletas de cocaína.
- 14 papeletas de tusi.
- 17 cigarrillos de marihuana.
- 7 teléfonos celulares.
- Una agenda con registros de control de extorsiones.
- Una gramera y una camioneta de alta gama.