La condena a la excongresista Tatiana Cabello por exigir porcentajes del salario a los miembros de su Unidad de Trabajo Legislativo (UTL) reabrió el debate sobre el manejo de recursos públicos en el Capitolio Nacional. La decisión judicial generó reacciones de distintos sectores políticos que denuncian la aparente regularidad de esta conducta en el Congreso.
Uno de los pronunciamientos más contundentes provino de Mauricio Toro, congresista elegido a la Cámara. A través de su cuenta en la red social X, el legislador expuso la gravedad de la situación y reveló que este tipo de exigencias económicas a los empleados no corresponde a un hecho aislado dentro de las dinámicas de contratación del Estado.
Lo más terrible es que son muchos los congresistas que hacen esto, de varios partidos.
El exparlamentario fue enfático al señalar las dificultades para sancionar estos comportamientos debido al temor de los afectados a formalizar quejas ante los organismos de control. Toro describió el panorama al interior de las corporaciones públicas y destacó que poca gente se atreve a denunciar esta práctica ilegal.