Un simple correo electrónico con una supuesta factura pendiente fue suficiente para que decenas de empresas argentinas cayeran en una sofisticada operación de fraude informático. La investigación, denominada Operación Tenevoy, identificó una red que utilizó el troyano bancario Mekotio para robar dinero de cuentas empresariales, convertirlo en criptomonedas y moverlo hasta una estructura financiera clandestina.
El correo que parecía una factura
De acuerdo con la investigación judicial, los delincuentes enviaban correos electrónicos que simulaban provenir de empresas o proveedores. Los mensajes incluían archivos maliciosos que instalaban en secreto Mekotio, un troyano bancario ampliamente conocido por atacar entidades y empresas en América Latina.
- Los correos aparentaban contener facturas pendientes, comprobantes de pago o documentos administrativos.
- Al abrir el archivo, el troyano se instalaba en el sistema sin que el usuario lo notara.
- Mekotio permitía a los atacantes acceder a las cuentas bancarias y realizar transferencias no autorizadas.
La estafa que pone en alerta a toda la región demuestra cómo un simple engaño por correo puede desatar pérdidas millonarias.
Las autoridades continúan investigando el alcance total de la red y recomiendan a empresas y usuarios extremar las medidas de seguridad ante correos sospechosos, especialmente aquellos que soliciten descargar archivos o hacer clic en enlaces.