La seguridad nacional de Colombia enfrenta un momento crítico tras la revelación de información sensible extraída de los dispositivos electrónicos de alias Calarcá, líder de las disidencias de las Farc, según confirmó la Fiscalía General de la Nación.
La Asociación de Oficiales en Retiro de las Fuerzas Militares (Acore) emitió una contundente advertencia calificando esta situación como una crisis estructural en la conducción estratégica del Estado, que pone en riesgo la integridad de las Fuerzas Militares y la Policía.
Preocupaciones por vulnerabilidad y manejo institucional
Para Acore, los hallazgos no constituyen hechos aislados, sino que evidencian preocupaciones profundas sobre la vulnerabilidad de la información estratégica y la desarticulación en la selección de cargos críticos dentro de las instituciones de seguridad.
- Reincorporación de personal retirado a funciones activas sin criterios claros.
- Nombramientos en inteligencia sin la idoneidad técnica necesaria.
- Protocolos insuficientes para proteger información sensible del Estado.
- Designación de gestores de paz sin garantías de procesos efectivos de desmovilización.
- Falta de rigor y ética en la selección de mandos encargados de la seguridad ciudadana.
Estas decisiones generan incertidumbre y riesgos que, según la asociación, deben ser atendidos de forma inmediata para evitar mayores daños a la seguridad nacional.
Un llamado a la transparencia y al mérito
Acore enfatiza que la conducción de la seguridad del Estado no puede admitir ambigüedades ni errores, y que la confianza ciudadana depende de investigaciones rápidas y ejemplares.
La asociación insta al Gobierno Nacional a restablecer el mérito y la capacidad probada como únicos criterios para asignar responsabilidades en orden público e inteligencia, cuestionando además quiénes están tomando las decisiones estratégicas y bajo qué intereses.
Los hallazgos en los equipos de alias Calarcá no solo ratifican la existencia de hechos profundamente preocupantes, sino que también plantean interrogantes sobre la conducción de la seguridad nacional.
Este pronunciamiento llega en un contexto donde el Ministerio de Defensa reporta un promedio de 38 homicidios diarios en los primeros meses de 2026, y donde la Defensoría del Pueblo alerta sobre desplazamientos masivos por combates entre grupos armados.