Durante el fin de semana, millones de personas en todo el mundo salieron a las calles para conmemorar el Día Internacional de la Mujer, una fecha reconocida por la ONU que busca visibilizar la lucha histórica por la igualdad de derechos, la participación política y económica, y la dignidad de las mujeres.
En manifestaciones registradas en España y Estados Unidos, además de la exigencia de igualdad, se expresó un contundente rechazo a la guerra iniciada por Donald Trump en Medio Oriente, mostrando la intersección entre la lucha por los derechos humanos y la denuncia de los conflictos bélicos.
En México, miles de participantes portaron carteles con consignas como “No llegamos todas” y “Ni una hija menos, ni una madre rota más” para denunciar la violencia machista en un país donde aproximadamente diez mujeres son asesinadas cada día.
En El Salvador, una caminata pacífica desde la plaza Salvador del Mundo hasta el parque Beethoven en la capital recordó a las mujeres detenidas bajo el régimen de excepción, a las desaparecidas y a las madres que continúan buscando a sus hijos desaparecidos, evidenciando la profunda crisis de derechos humanos en la región.
“Ni una hija menos, ni una madre rota más”
Estas movilizaciones reflejan un operativo sin precedentes de solidaridad global, donde la lucha por la igualdad de género se une con la defensa de la paz y los derechos humanos, generando un impacto significativo en la conciencia social mundial.