A partir de la medianoche del 18 de marzo de 2026, más de 500 indígenas de las comunidades Zenú y Embera Eyabida comenzaron a retirarse del centro de Medellín, poniendo fin a una movilización que conmocionó la escena política y social del departamento de Antioquia.
Después de intensos diálogos desarrollados en la Gobernación de Antioquia, se lograron acuerdos que impulsan avances en servicios básicos como salud y educación con enfoque diferencial, proyectos de vivienda, desarrollo vial, y programas de equidad, sostenibilidad y desarrollo económico para las comunidades indígenas.
Un operativo sin precedentes para el diálogo y la paz
Durante 48 horas, la administración departamental desplegó una mesa técnica integrada por secretarios y directores de diversas dependencias para atender las demandas históricas que datan desde 2024. Este esfuerzo conjunto buscó soluciones de fondo y evitó la escalada de confrontaciones físicas.
- Salud y educación con enfoque diferencial para las comunidades indígenas.
- Proyectos de infraestructura en vivienda y vías en zonas apartadas.
- Programas para mujeres, deportes, recreación y gestión ambiental.
- Impulso a proyectos productivos para garantizar la soberanía alimentaria.
El acuerdo fue sellado a las 12:15 a.m. con un apretón de manos entre delegados de la Gobernación y líderes indígenas, quienes agradecieron la apertura al diálogo y enviaron un mensaje de paz y calma a la comunidad.
"Después de un trabajo constructivo, revisamos los avances de la Minga de 2024 y hemos acordado levantar la movilización", afirmó María Patricia Giraldo, subsecretaria de Derechos Humanos de la Gobernación de Antioquia.
Jaime Donado, representante del liderazgo indígena, expresó: "Agradecemos la apertura de la Gobernación tras jornadas de alta incertidumbre y enviamos un mensaje de paz y calma."
El proceso contó con la vigilancia y acompañamiento de organismos nacionales e internacionales como la Defensoría del Pueblo, Procuraduría General de la Nación y Personería de Medellín, que garantizaron la seguridad y evitaron la violencia.
Postura firme de la Gobernación para futuros diálogos
El gobernador de Antioquia, Andrés Julián Rendón, reconoció el trabajo de la Policía Nacional y la ciudadanía durante la protesta y enfatizó que el traslado de las comunidades a Medellín fue innecesario y peligroso para niños, mujeres y jóvenes.
"En Antioquia honramos los compromisos adquiridos y seguiremos abiertos al diálogo, pero siempre organizado, respetuoso y de buena fe, nunca bajo presión o violencia", afirmó Rendón.
La Gobernación dejó claro que no cederá ante vías de hecho o bloqueos como mecanismo de presión, buscando evitar que futuras movilizaciones utilicen la toma del espacio público como única forma de negociación.
Con el compromiso de seguimiento estricto a los acuerdos, los vehículos tradicionales conocidos como 'chivas' transportaron a las comunidades indígenas de regreso a sus territorios en Urabá y el Occidente de Antioquia desde la madrugada del 18 de marzo.