Una misión médica compuesta por un médico, una auxiliar y un conductor fue retenida y obligada a atender a un disidente herido en la zona rural de Tuluá, Valle del Cauca. El equipo se desplazaba desde el corregimiento Barragán hacia la zona urbana cuando fue interceptado por hombres armados.
Un operativo sin precedentes que viola el Derecho Internacional Humanitario
Martín Hincapié, secretario de Gobierno de Tuluá, afirmó que esta retención constituye una violación al Derecho Internacional Humanitario, ya que implica la instrumentalización de la misión médica en el conflicto armado entre las disidencias del Frente 57 Yahír Bermúdez y las de Adán Izquierdo.
Según Hincapié, la misión médica fue forzada a desviarse hacia un paraje entre Barragán y Santa Lucía, donde atendieron a una persona herida con arma de fuego en presencia de los hombres armados que los retuvieron.
El equipo médico permaneció retenido durante siete horas, desde las 7 de la noche hasta las 3 de la mañana, cuando finalmente fueron liberados y retornaron sanos y salvos a su lugar de operación.
Este hecho nos preocupa enormemente, primero porque es violatorio del Derecho Internacional Humanitario y segundo porque es una instrumentalización dentro del conflicto armado que pone en riesgo la integridad y la vida de nuestra misión médica y afecta a la población campesina.
La situación evidencia el riesgo constante que enfrentan los trabajadores de la salud en zonas afectadas por el conflicto armado, además del impacto negativo para la población rural que depende de sus servicios.