La magnitud de los terremotos que sacudieron el norte de Venezuela el pasado 24 de junio sigue dejando nuevos hallazgos. Esta vez, la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA) informó que, tras analizar imágenes obtenidas por el satélite NISAR, detectó que en algunos sectores la superficie terrestre se desplazó hasta 60 centímetros, un fenómeno que ayuda a explicar la gravedad de los daños registrados en Caracas y el estado de La Guaira.
El análisis satelital, divulgado este 13 de julio, muestra cómo el terreno se movió de forma significativa en las zonas más afectadas por los sismos. Según la NASA, este desplazamiento es uno de los más grandes registrados en eventos sísmicos recientes en la región, lo que subraya la intensidad de los temblores que alcanzaron magnitudes de hasta 6.8 en la escala de Richter.
Un desplazamiento sin precedentes en la región
El satélite NISAR, una misión conjunta entre la NASA y la Organización de Investigación Espacial de la India (ISRO), capturó imágenes de radar antes y después de los terremotos. Al compararlas, los científicos identificaron cambios en la topografía que indican un desplazamiento horizontal y vertical del suelo de hasta 60 centímetros en áreas cercanas al epicentro, ubicado en el mar Caribe, frente a las costas de Caracas.
Estos datos son cruciales para entender la dinámica de la falla geológica involucrada y para mejorar los modelos de predicción de futuros sismos en la región.
El informe de la NASA también destaca que el desplazamiento fue más pronunciado en zonas urbanas densamente pobladas, lo que explica los graves daños en infraestructuras como edificios, carreteras y puentes. Las autoridades venezolanas han reportado al menos 15 muertos y más de 500 heridos tras los sismos, además de miles de damnificados.
El impacto en la comunidad científica y la preparación ante desastres
El hallazgo de la NASA ha sido recibido con interés por la comunidad geológica internacional, que ve en estos datos una oportunidad para estudiar en detalle el comportamiento de las fallas tectónicas en el norte de Sudamérica. Además, el análisis del NISAR permitirá a los gobiernos locales diseñar mejores planes de respuesta ante emergencias y reconstrucción.
- El satélite NISAR fue lanzado en 2024 y es capaz de detectar cambios milimétricos en la superficie terrestre.
- Los terremotos del 24 de junio tuvieron su epicentro en el mar Caribe, a unos 30 kilómetros al norte de Caracas.
- Las réplicas continúan registrándose, aunque con menor intensidad, según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS).
Por su parte, el gobierno venezolano ha solicitado asistencia técnica internacional para evaluar los daños y coordinar la ayuda humanitaria. La NASA ha ofrecido su plataforma de datos para apoyar estos esfuerzos, en colaboración con agencias como la Oficina de las Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres (UNDRR).
Este nuevo informe se suma a otros estudios que buscan dimensionar el impacto de los sismos en Venezuela, un país con una alta actividad sísmica debido a su ubicación en el Cinturón de Fuego del Pacífico. Los expertos advierten que eventos como este subrayan la necesidad de fortalecer las normativas de construcción y los sistemas de alerta temprana en la región.