Un giro radical en la arquitectura de paz
Antes de asumir el poder el próximo 7 de agosto, Abelardo de la Espriella comenzó a delinear el modelo de gobierno que pondrá en marcha. Durante una intervención en la noche de este lunes, el presidente electo anunció la eliminación de varias consejerías y oficinas de la Casa de Nariño, entre ellas las encargadas de derechos humanos, la implementación del Acuerdo de Paz y el Alto Comisionado para la Paz.
Funciones redistribuidas entre ministerios
Según explicó, las funciones de esas dependencias serán distribuidas entre los ministerios del Interior, Relaciones Exteriores y Defensa, bajo el argumento de que esas competencias ya existen en dichas carteras y que mantener la consejería representa una duplicidad institucional. 'Sus funciones serán asumidas por los ministerios del Interior, Relaciones Exteriores y Defensa', afirmó el mandatario electo, antes de agregar que las agencias existentes en la Presidencia también serán eliminadas porque 'son funciones que por ley ya desempeñan otras carteras' y, por tanto, continuarán siendo ejecutadas por ellas 'para evitar duplicidad y sobrecostos'.
El fin de la Unidad de Implementación del Acuerdo Final
El segundo anuncio estuvo dirigido a la arquitectura institucional creada tras la firma del Acuerdo Final con las extintas Farc. De la Espriella confirmó que la Unidad de Implementación del Acuerdo Final dejará de existir y que sus responsabilidades pasarán al futuro Comisionado Nacional de Seguridad, figura que reemplazará el actual esquema encargado de coordinar la ejecución de los compromisos derivados del acuerdo.
Un enfoque centrado en la seguridad
La modificación representa un cambio en el enfoque con el que la Casa de Nariño administrará la política relacionada con el posconflicto. Mientras durante los últimos años la implementación del Acuerdo tuvo una instancia especializada dentro de la Presidencia, el nuevo gobierno plantea concentrar esas funciones en una estructura orientada hacia la seguridad.
Críticas directas a la JEP y a las Farc
El discurso también estuvo marcado por cuestionamientos a la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) y a antiguos integrantes de las Farc sometidos a ese sistema. El presidente electo mencionó de manera directa a Rodrigo Londoño, conocido como alias Timochenko, de quien dijo que 'merece estar preso de por vida', al sostener que los máximos responsables de crímenes de guerra y de lesa humanidad continúan sin responder plenamente ante la justicia. 'Ningún formalismo aparente puede esconder que los crímenes de guerra y contra la humanidad de los jefes de las Farc siguen impunes', aseguró el mandatario electo.
Se acaba el comisionado para la Paz porque no habrá más procesos de falsa paz en mi gobierno. A partir del 7 de agosto, el objetivo será la seguridad del pueblo y el desmonte total del perverso sistema de impunidad que reina en este momento.
En ese mismo pronunciamiento impartió instrucciones a quienes integrarán su gabinete. 'El comisionado para la Seguridad, el ministro de Justicia y el ministro del Interior designado tienen la orden de desmontar de manera inmediata, cumpliendo la Constitución y la ley, toda aquella impunidad que se refugia en el espejismo de la falsa paz'.