La ciudad de Cali y el país entero están de luto por el feminicidio de María Camila Potosí, una joven de 21 años con ocho meses de gestación. La víctima fue asesinada y su bebé fue extraído y abandonado sin vida en una zona de ladera. Este hecho, calificado por el Observatorio para la Equidad de las Mujeres (OEM) como 'la cúspide de la violencia feminicida', ha despertado una profunda indignación y un clamor por justicia.
Una herida que no cierra: el dolor de la familia y la comunidad
Natalia Escobar, investigadora del OEM, expresó el dolor de la sociedad civil y de las organizaciones defensoras de los derechos humanos. 'Hay noticias para las que no hay palabras suficientes. Nos duele por María Camila, nos duele por su bebé, nos duele por Alba Ruby, la mamá de María Camila, y por una familia que, en cuestión de días, perdió a dos generaciones de la manera más cruel posible', señaló.
Vecinos y familiares exigen respuestas
En medio de la consternación, vecinos y familiares de María Camila realizaron un plantón en la tradicional Calle Quinta, en el sur de Cali, para exigir justicia y respuestas sobre el paradero de la bebé de la víctima. La comunidad clama por acciones concretas y por una investigación que esclarezca los hechos y castigue a los responsables.
Capturas y avances judiciales
Las autoridades han capturado a cinco personas vinculadas con el crimen de María Camila Potosí. Sin embargo, el Observatorio para la Equidad de las Mujeres advierte que este caso es solo la punta del iceberg de una violencia estructural que afecta a las mujeres en Colombia.
'No podemos normalizar el horror': el atroz crimen en Cali que expone la falla del Estado con las mujeres
El feminicidio de María Camila Potosí es un llamado urgente al Estado y a la sociedad para que se tomen medidas efectivas contra la violencia de género. La prevención, la protección y la justicia deben ser prioridades para evitar que más mujeres y niñas sean víctimas de estos crímenes atroces.