Explicativo Para trabajar para nosotros, la IA no debe pensar por nosotrosEl debate público se ha centrado en que reemplace puestos de trabajo, pero un riesgo mayor es el desplazamiento del pensamiento humano.* Foto: stockLink Dani Rodrik (*) - © Project Syndicate – Cambridge13.06.2026 22:01 Actualizado: 13.06.2026 22:01 Compartir Guardar Ingrese o regístrese acá para guardar los artículos en su zona de usuario y leerlos cuando quiera Reportar Resumen Cerrar Este resumen fue construido con ayuda de IA. Escuchar 00:0000:001X Comentar La url ha sido copiada en el portapapeles Hace tan solo unos años, la inteligencia artificial (IA) parecía simplemente un lindo juguete: un chatbot que simulaba inteligencia ensamblando frases completas en respuesta a las indicaciones de los usuarios, pero que en última instancia no era mucho más sofisticado que un motor de búsqueda avanzado. Sin embargo, ahora ha demostrado ser una herramienta increíble capaz de realizar tareas que nunca pensé que serían posibles en mi vida.Por ejemplo, yo mismo he utilizado IA para localizar conjuntos de datos en línea, manipularlos, realizar pruebas estadísticas y producir tablas y gráficos pulidos, con comentarios sensatos sobre el significado de los resultados, su relación con la literatura académica y las fortalezas y debilidades del análisis. En menos de media hora, la IA puede hacer un trabajo que a un asistente de investigación le tomaría varios días. A veces, los modelos de IA actuales parecen casi capaces de leer la mente. A diferencia de la programación o la escritura de código, no es necesario especificar con precisión lo que se busca, lo que elimina cualquier posibilidad de malentendido. El modelo ‘intuirá’ lo que se busca y completará los detalles que falten (aunque conviene comprobarlos siempre, como pueden atestiguar los bufetes de abogados que han presentado informes generados por IA con citas ficticias). O, en su defecto, la interfaz le hará preguntas hasta que aclare su consulta. Es reconfortante pensar que la IA podría ser una herramienta que nos ayude a todos a ser más productivos y mejores en lo que hacemos. Sin duda me ha hecho más eficiente en la investigación. Reduce los costes para los emprendedores al ofrecer servicios de marketing y consultoría a bajo coste. Permite a los agentes júnior de atención al cliente aprovechar las habilidades y experiencia de personal más sénior. Y permite que los trabajadores de la industria colaborativa o artesanos ofrezcan servicios más sofisticados y técnicamente exigentes. A diferencia de muchas tecnologías anteriores, la IA está especialmente posicionada para ayudar a quienes tienen menos habilidades y menos educación, como por ejemplo los trabajadores que ocupan los peldaños más bajos de la economía. Al dotar a cada uno de nosotros de mayores capacidades, la IA ofrece ventajas potencialmente más significativas para quienes parten con mayores desventajas iniciales. Eso significa que podría funcionar de forma muy diferente a, por ejemplo, la automatización, cuyo objetivo principal es reemplazar a los trabajadores en la cadena de montaje o de ventas o trabajos administrativos. Cuando dejamos que la IA aprenda y piense por nosotros, degradamos nuestras propias capacidades humanas y corremos el riesgo de destruir, a la larga, la base de conocimiento en la que se sustenta la propia IA LEA TAMBIÉN ¿Cómo construir confianza en tiempos de IA?Más Contenido